“Irán considera absolutamente infundadas y rechaza las acusaciones planteadas en los comunicados del Ministerio de Asuntos Exteriores y del Ministerio del Interior de Kuwait, basadas en la supuesta planificación por parte de Irán de llevar a cabo acciones hostiles contra Kuwait", afirmó el Ministerio iraní de Exteriores en un comunicado a última hora del martes.
Kuwait acusó ayer a la Guardia Revolucionaria iraní de enviar a un equipo a su territorio para atacar el país y anunció la detención de cuatro de sus miembros, tras un tiroteo en el que resultó herido un militar del país árabe.
Según el ministerio iraní, los cuatro agentes iraníes se encontraban cumpliendo una misión rutinaria de patrullaje marítimo y, debido a una interferencia generada en el sistema de navegación, entraron en aguas territoriales kuwaitíes.
La cartera de exteriores de Irán condenó enérgicamente "la acción inapropiada de Kuwait de explotar política y propagandísticamente el caso".
Además reiteró que su política exterior se basa en el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los países de la región, incluido Kuwait, e instó a las autoridades kuwaitíes a abordar el asunto a través de canales oficiales y evitar “acusaciones precipitadas”.
El Ministerio de Exteriores iraní también reclamó acceso inmediato de la embajada de Irán en Kuwait a los cuatro detenidos y pidió su pronta liberación.
Sin embargo, el Ministerio del Interior de Kuwait aseguró que los detenidos “confesaron su relación con la Guardia Revolucionaria” y que “se les había encomendado la misión de infiltrarse en la isla de Bubiyan a bordo de un barco pesquero que había sido fletado especialmente para llevar a cabo actos hostiles contra Kuwait”.
Kuwait y otros vecinos árabes de Irán, incluidos Baréin y Emiratos Árabes Unidos, han detenido en las últimas semanas a varias personas acusadas de espiar para la Guardia Revolucionaria o simpatizar con las “agresiones iraníes”.