"Seguiremos dejando clara nuestra expectativa de que cualquier detenido reciba un trato humano conforme a las normas internacionales", indicó un portavoz del DFAT,que añadió que Australia continúa desaconsejando a sus ciudadanos participar en intentos de romper el bloqueo naval israelí sobre Gaza.
Las autoridades australianas señalaron además que quienes participen en este tipo de iniciativas "se exponen a riesgos de lesiones, muerte, arresto o deportación". El ministerio afirmó igualmente que Camberra mantiene contacto con las autoridades israelíes y reiteró que la ayuda humanitaria a Gaza debería canalizarse "a través de vías establecidas".
La llamada Flotilla Global Sumud aseguró que más de 50 embarcaciones fueron interceptadas frente a las costas de Chipre y que cientos de activistas de cerca de 50 países fueron detenidos, entre ellos, los 11 ciudadanos australianos.
Los organizadores de la flotilla denunciaron que las fuerzas israelíes abordaron decenas de barcos y que el paradero de muchos de los activistas sigue siendo desconocido. La flotilla sostiene que su objetivo era denunciar la crisis humanitaria en Gaza y transportar suministros básicos para la población palestina.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores israelí defendió la actuación de su Armada y afirmó en redes sociales que no permitirá "ninguna violación del bloqueo naval legal sobre Gaza", calificando la operación de la flotilla como "una provocación".
El incidente se produce en un contexto de creciente presión internacional sobre Israel para facilitar el acceso de ayuda humanitaria al enclave palestino, después de que los ministros de Asuntos Exteriores de España, Turquía, Bangladés, Brasil, Colombia, Indonesia, Jordania, Libia, Maldivas y Pakistán rechazaran este lunes, "en los términos más enérgicos", los nuevos ataques israelíes contra la Flotilla
Australia recordó en su comunicado que forma parte de los países que han pedido a Israel cumplir las órdenes vinculantes de la Corte Internacional de Justicia para garantizar el suministro de asistencia y servicios básicos en Gaza.