Poco después de que el mariscal de campo paquistaní abandonara la capital iraní tras reunirse con el presidente del país, Masud Pezeshkian; el presidente del Parlamento y jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf; y el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, llegaron desde Teherán y Washington señales algo optimistas.
"Durante la última semana, la tendencia ha sido hacia un mayor acercamiento de posturas", declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, a la televisión estatal.
El diplomático evitó, sin embargo, presentar un acuerdo como inminente y pidió esperar "tres o cuatro días" más para comprobar la evolución de las conversaciones.
Según el portavoz, las partes buscan actualmente acordar un memorando de entendimiento basado en una propuesta iraní de 14 puntos que ha sido intercambiada varias veces entre ambas delegaciones mediante mediación paquistaní.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, coincidió con Baghaei al afirmar que se han logrado "algunos avances" en las conversaciones y sugirió que podría haber novedades próximamente.
"Se han hecho algunos progresos. Incluso mientras les hablo ahora, se está trabajando en ello. Existe la posibilidad de que, ya sea más tarde hoy, mañana o en un par de días, tengamos algo que decir", declaró Rubio durante un acto en la embajada estadounidense en Nueva Delhi.
El presidente Trump tiene previsto reunirse este sábado con su equipo de seguridad, incluido el vicepresidente, JD Vance, y los negociadores estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, para evaluar la situación.
Pakistán, que ejerce de mediador entre las partes, transmitió también mensajes positivos.
El Ejército paquistaní calificó en un comunicado como "breve pero altamente productiva" la visita de su jefe a Teherán y señaló que en las "intensas negociaciones" mantenidas durante las últimas 24 horas en la capital iraní se produjeron "avances alentadores hacia un entendimiento final".
Tanto las afirmaciones de Baghaei como las de Rubio evidenciaron que aún existen diferencias entre las partes en torno a asuntos complejos, especialmente el programa nuclear iraní.
Mientras el portavoz de la diplomacia iraní insistió en que la cuestión nuclear debe discutirse en una segunda fase tras un primer acuerdo de paz, el secretario de Estado de EE.UU. reiteró que Teherán debe entregar sus reservas de uranio altamente enriquecido.
Rubio sostuvo, además, que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto y "sin peajes", en referencia al proyecto iraní para regular y cobrar el tránsito marítimo en la estratégica ruta marítima.
"El presidente Donald Trump ha dejado claro que, de una forma u otra, Irán nunca podrá tener un arma nuclear. Los estrechos deben permanecer abiertos y sin peajes. Ellos tienen que entregar su uranio altamente enriquecido", afirmó Rubio.
Trump se mostró cauto ante los avances y explicó en breves declaraciones telefónicas al portal Axios que hay un 50 % de probabilidades de llegar a un "buen" acuerdo.
El mandatario estadounidense advirtió de nuevo que en caso de no lograr ese pacto, hará "volar por los aires" a Irán, una amenaza que ha repetido en numerosas ocasiones, primero para presionar a la República Islámica a pactar un alto el fuego y ahora para sellar el acuerdo que busca, aunque hasta ahora ha retrocedido en su cumplimiento e ignorado sus propios ultimátums.
El alto el fuego acordado entre las partes el 8 de abril sigue vigente por ahora, aunque, según el propio Trump, es "increíblemente frágil".