El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó anoche que ha enviado cartas a su homólogo Donald Trump y al Congreso de EE.UU. pidiendo que se acelere la venta a Ucrania de misiles PAC-3 para sistemas Patriot, tal y como había publicado previamente un medio local.
Los Patriot son capaces de derribar misiles como el Kinzhal, y el Ejército ucraniano padece un déficit agudo de este armamento.
Del total de los drones lanzados por Rusia durante la noche, 138 fueron neutralizados por las defensas aéreas de Ucrania. El Kinzhal y nueve drones no fueron interceptados e impactaron en siete localizaciones distintas de Ucrania no especificadas por la Fuerza Aérea, que informó asimismo de la caída de fragmentos de drones destruidos en el aire en otros seis lugares.
El gobernador de Odesa, Oleg Kiper, dijo que el sur de la región fue objetivo de los drones rusos, que alcanzaron una casa y una infraestructura no especificada.
Kiper explicó que el ataque contra la región no causó víctimas.
Rusia y Ucrania intercambian ataques contra sus respectivas retaguardias prácticamente todas las noches. Las infraestructuras energéticas son uno de los objetivos prioritarios de este tipo de ataques de ambos bandos.