"Cabe destacar la extraordinaria cooperación entre las distintas entidades implicadas y su compromiso por salvaguardar el interés superior de estos niños en un momento tan difícil de sus vidas, con la esperanza de que el futuro les depare muchas alegrías y la seguridad y el cariño que se merecen", dijo el CSM en un comunicado.
Las autoridades portuguesas adelantaron esta semana que los dos menores regresarían a Colmar, la localidad francesa en la que residían, donde quedarán al cuidado de los servicios sociales "mientras se lleva a cabo una evaluación de los familiares o de terceros" para ver si reúnen las condiciones para acogerlos.
Los niños fueron encontrados el 19 de mayo caminando solos, "aparentemente perdidos y abandonados por la progenitora", junto a la carretera nacional 253, a la altura del municipio de Alcácer do Sal (distrito de Setúbal), a unos 90 kilómetros al sur de Lisboa, informó inicialmente la Policía Judicial.
Dos días después, la Policía portuguesa informó de la detención de la madre, de 41 años, y el padrastro, de 55 años, en Fátima (a unos 177 kilómetros al norte de Alcácer do Sal) como sospechosos de abandono de menores.
Tras ser interrogados, el sábado un juez dictaminó prisión preventiva para ambos por "indicios fundados" de que habrían cometido dos delitos de exposición o abandono agravado. Además, el juez también consideró que existen indicios de que el padrastro había cometido un delito de lesiones con agravantes.
Las autoridades portuguesas informaron de que los menores se encuentran bien de salud y hasta el momento están bajo el cuidado de una familia francesa que reside en el país ibérico.