"Letonia condena el ataque ruso con drones" que alcanzó un edificio de apartamentos en Galați, Rumanía, que causó heridas a dos personas, escribió el presidente de Letonia, Edgars Rinkēvičs, en un mensaje en X, en el que deseó una pronta recuperación a los heridos.
"Letonia se muestra plenamente solidaria con nuestro aliado Rumanía y está dispuesta a apoyar medidas adecuadas para prevenir tales violaciones", añadió.
Por su parte, la primera ministra de Lituania, Inga Ruginiene, denunció en esta misma red social "otra incursión de drones en el flanco oriental de la OTAN como consecuencia de la guerra de Rusia contra Ucrania, esta vez en Rumanía, con personas heridas".
"Esto no debe convertirse en una nueva realidad a la que simplemente nos acostumbremos. Nos solidarizamos plenamente con Rumanía y su pueblo", dijo.
Agregó que "esto pone de relieve la urgente necesidad de ejercer la máxima presión sobre Rusia para que ponga fin a su guerra brutal y criminal, de prestar un mayor apoyo a Ucrania y de adoptar pasos decisivos para reforzar el flanco oriental de la OTAN".
El ministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, publicó un comunicado de prensa en el que afirma que "el ataque con drones rusos que alcanzó anoche un edificio de viviendas en Rumanía es un claro recordatorio de que la agresión de Rusia no se limita a las fronteras de Ucrania, sino que también amenaza directamente a los aliados de la OTAN".
"Rusia se está debilitando en el campo de batalla en su guerra contra Ucrania, pero sigue persiguiendo sus objetivos mediante brutales ataques con drones y misiles. El creciente nerviosismo de Putin, impulsado por los reveses militares, es peligroso porque aumenta el riesgo de incidentes serios", agregó, al tiempo que pidió nuevas sanciones contra Rusia.
Salvo un dron del tipo Shahed que cayó en Letonia en otoño de 2024, la mayoría de los incidentes con vehículos aéreos no tripulados en los países bálticos miembros de la OTAN -incluidos los dos que impactaron contra depósitos de petróleo vacíos en Rēzekne (Letonia)- eran aparatos lanzados por Ucrania contra objetivos en el noroeste de Rusia y desviados de su curso.
Un dron se estrelló contra la chimenea de una central eléctrica cerca de la frontera entre Estonia y Rusia a principios de primavera y otro fue derribado recientemente sobre Estonia por un caza de la OTAN que despegó de una base aérea en Lituania.