Xi viaja menos y Pekín presume de “centro diplomático global”

El presidente de China, Xi Jinping. TINGSHU WANG / POOL

PEKÍN. El presidente chino, Xi Jinping, ha reducido sus viajes al exterior, pero Pekín se ha llenado este año de líderes internacionales que buscan acuerdos comerciales, inversiones o diálogo ante las diversas crisis internacionales, una sucesión de visitas que la prensa local presenta como prueba de que China es “epicentro de la diplomacia mundial”, si bien, los resultados concretos de algunas de ellas han sido limitados.

En los últimos cinco meses, el mandatario chino ha recibido en la capital a dirigentes como el británico Keir Starmer, el uruguayo Yamandú Orsi, el español Pedro Sánchez, el vietnamita To Lam, el estadounidense Donald Trump, el ruso Vladímir Putin, el pakistaní Shehbaz Sharif o el serbio Aleksandar Vucic, en una agenda que mezcla socios occidentales, aliados estratégicos y países del llamado ‘Sur Global’.

En lo que llevamos de año, no se han registrado visitas oficiales al extranjero por parte de Xi, mientras el Gran Palacio del Pueblo de Pekín ha servido de escenario para reuniones con dirigentes de perfiles muy distintos.

La tendencia se viene observando desde el final de la política de ‘cero covid’ y la reapertura china y se aceleró ya en los últimos meses de 2025 con visitas como la del presidente francés, Emmanuel Macron, el rey Felipe VI de España, además del inédito viaje del monarca tailandés.

Para Li Haidong, profesor de la Universidad de Asuntos Exteriores de China citado por el diario oficial Global Times, el hecho de que Pekín haya recibido en pocos meses a los líderes de cuatro de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (el quinto es la propia China) supone “un reconocimiento colectivo del peso global de China”.

Yu Jie, investigadora principal sobre China del laboratorio de ideas Chatham House, ha descrito Pekín como una “encrucijada diplomática” para esos países, aunque advierte de que el discurso chino sobre una multipolaridad “más justa y equitativa” responde también a un esfuerzo de largo plazo por ampliar el margen de acción de “centros de poder alternativos” a Washington. Para Wang Yiwei, director del Instituto de Asuntos Internacionales de la Universidad Renmin, citado por el Global Times, China es un “ancla de estabilidad” que “traerá consigo una nueva ola de oportunidades para el mundo”, y el hecho de que muchos países intensifiquen ahora sus contactos con Pekín supone, en su opinión, un intento de “conectarse con el futuro”.

Sin embargo, la analista Isabel Hilton sostuvo en un ensayo publicado en la revista The New World que la diplomacia china ha pasado a parecerse a “una versión moderna del sistema de tributos”, en la que los sucesivos imperios chinos recibían a potencias menores con muestras de hospitalidad que reforzaban su preeminencia, mientras estas obtenían “paz, protección y privilegios comerciales”.

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