Un balance de peso para el fútbol paraguayo
La fase de grupos de la Copa Sudamericana dejó un saldo sumamente favorable para los clubes paraguayos. Olimpia y Recoleta FC cerraron la jornada en lo más alto de sus respectivas series, asegurando el pasaje directo a los octavos de final. Este logro les permite evitar la reclasificación previa y es el reflejo de un rendimiento colectivo potenciado por actuaciones individuales superlativas.
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El mérito de los representantes nacionales no fue solo estadístico, ya que consiguieron victorias de gran carga emocional y deportiva: una con una sólida remontada franjeada en Asunción y otra mediante un histórico golpe “canario” de visitante en Buenos Aires.
Olimpia impone su carácter guiado por Hugo Quintana
Olimpia firmó uno de los resultados más destacados de la fecha al revertir un marcador adverso y vencer 3-1 a Audax Italiano de Chile en el Defensores del Chaco. La victoria no solo sirvió para cerrar la fase en el primer lugar del grupo, sino que funcionó como una declaración de carácter para el “Decano”, que resolvió el trámite tras verse en desventaja.
En el plano individual, el mediocampista Hugo Quintana se erigió como el gran héroe de la noche. Su rol fue determinante, al convertirse en la pieza clave que manejó los hilos de la remontada y, además, al anotar el segundo gol del triunfo. Esta brillante actuación no pasó desapercibida para la Conmebol, que lo distinguió como uno de los mejores volantes del continente en la jornada.
Recoleta FC firma un “batacazo” bajo el cerrojo de Nelson Ferreira
El otro gran foco de atención estuvo en suelo argentino, donde Recoleta FC consiguió una victoria de alto impacto al imponerse a San Lorenzo de Almagro en el mismísimo Nuevo Gasómetro, un escenario históricamente exigente para cualquier visitante. El triunfo fue catalogado como un “batacazo” por el contexto y el peso del rival, sellando de manera definitiva el primer puesto del “Canario” en su zona.
El encuentro tuvo como protagonista indiscutible bajo los tres palos al arquero Nelson Ferreira, quien completó una actuación consagratoria. El guardameta fue una muralla inexpugnable y resultó decisivo en varios pasajes del duelo, sosteniendo la ventaja mínima de su equipo con paradas claves en los momentos de mayor presión del “Ciclón” de Boedo.
