Según la organización humanitaria, las autoridades de los países del Golfo, como Baréin y Kuwait, detuvieron a centenares de personas en esta campaña por compartir contenidos en Internet o expresar opiniones relacionadas con la guerra, así como con los ataques de Irán a sus vecinos árabes.
Además, en Kuwait y Baréin, las autoridades locales habrían llegado a revocar la nacionalidad a varios ciudadanos detenidos en este contexto, al tiempo que dictaron condenas de prisión de entre tres y diez años.
Desde el inicio de la guerra, a finales de febrero, las autoridades de los países pertenecientes al Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) emitieron advertencias generales contra la difusión de contenidos en línea que propagaran "rumores" o "información falsa" sobre la guerra. Poco después, varios de estos países comenzaron a anunciar detenciones masivas.
"Si bien los estados del Golfo pueden adoptar medidas para hacer frente a la desinformación y proteger la seguridad nacional, y pueden restringir ciertos derechos durante un conflicto armado, cualquier restricción a la libertad de expresión debe cumplir estrictas normas internacionales de derechos humanos", afirmó la directora regional de Amnistía Internacional para Oriente Medio y África, Heba Morayef.
Varios de los miembros del CCG, entre ellos Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Arabia Saudí y Omán, han anunciado la detención de decenas de personas bajo acusaciones de simpatizar con Irán o con grupos alineados a ese país, como el libanés Hizbulá y otras formaciones chiíes iraquíes, durante la guerra en la que esos países fueron blanco de ataques con drones y misiles iraníes y de estos grupos iraquíes.