"Hacemos un llamado urgente a los gobiernos de la región y a los mecanismos internacionales de protección a exigir rendición de cuentas al Estado nicaragüense y realizar una investigación con prontitud, y de manera efectiva, exhaustiva, independiente, imparcial y transparente que esclarezca las circunstancias de esta muerte potencialmente ilícita", sostuvo la ONG en un comunicado.
"La familia de Brooklyn Rivera tiene derecho a la verdad”, agregó la directora para las Américas de AI, Ana Piquer, sobre la muerte, anunciada el domingo pasado, del líder del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka (Yatama, que significa ‘Hijos de la Madre Tierra’, en lengua miskita), de 73 años.
Rivera había sido arrestado el 29 de septiembre de 2023 y estaba ingresado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Managua por complicaciones respiratorias desde el pasado 7 de marzo.
El líder miskito, quien fue aliado de los gobernantes sandinistas en la Asamblea Nacional (Parlamento), fue detenido antes de las elecciones regionales de marzo de 2024 cuando aún era legislador, acusado de delitos considerados "traición a la patria".
Según AI, "su muerte se produjo tras el empeoramiento de su estado de salud mientras se encontraba en detención arbitraria. Durante este tiempo, las autoridades lo mantuvieron sin paradero confirmado, sin acceso a su familia ni a defensa de confianza y sin supervisión independiente que verificara su situación".
"Las autoridades nicaragüenses tienen la obligación de proporcionar a la familia de Brooklyn Rivera acceso inmediato y sin restricciones a toda la información relacionada con su detención, las condiciones en las que permaneció privado de su libertad, y las circunstancias de su muerte", urgió Piquer.
"Asimismo, deben garantizar la entrega digna de sus restos para que pueda recibir sepultura conforme a sus deseos, respetando su identidad como líder indígena miskitu y las tradiciones de su pueblo", añadió.
El Gobierno nicaragüense, encabezado por Daniel Ortega y su copresidenta y esposa Rosario Murillo, indicó en un comunicado que el fallecimiento ocurrió pese a "los enormes e intensos esfuerzos" realizados para recuperar la salud de "nuestro hermano Brooklyn", y atribuyó su deterioro físico y neurológico a complicaciones derivadas de una "bacteria generada por la COVID-19".
El secretario general de la ONU, António Guterres, lamentó este lunes el fallecimiento de Rivera y pidió que se lleve a cabo una investigación "rápida, imparcial y transparente", mientras que Estados Unidos responsabilizó de su muerte al Gobierno de Ortega y Murillo.