"Tengo dos buenas noticias: la recuperación de los primeros cinco pacientes de ébola y la construcción de un centro de tratamiento con 60 camas en Bunia", capital de la provincia de Ituri, epicentro de la epidemia, afirmó Tedros tras reunirse este lunes con Tshisekedi en la capital, Kinsasa, informó la Presidencia la pasada madrugada.
El jefe de la OMS y el mandatario abordaron "los esfuerzos nacionales para responder a la epidemia de ébola causada por la cepa de Bundibugyo", agregó la Presidencia en la red social X.
Las autoridades de la RDC presentaron este domingo a cuatro pacientes de ébola que lograron recuperarse, en una ceremonia en la que estuvo presente el director general de la agencia de la ONU.
También en X, Tedros señaló este martes que se reunió la víspera en Kinsasa con la primera ministra congoleña, Judith Suminwa Tuluka, y el cuerpo diplomático acreditado en la capital, a quienes informó de su visita el pasado fin de semana a Ituri y del apoyo de la OMS a los esfuerzos del Gobierno de la RDC para detener el brote de ébola.
"Esto incluye el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, la prevención y el control de infecciones, y la atención a los pacientes, incluso a través de un centro de tratamiento del ébola inaugurado el domingo", subrayó.
El director general volvió a instar a la comunidad internacional a "brindar el apoyo necesario para contener el brote, en consonancia con el liderazgo de la RDC en la respuesta, aprovechando esta crisis como una oportunidad para fortalecer el sistema de salud".
Como hizo la pasada semana, también animó a los países a "no imponer restricciones de viaje a la RDC, garantizando así que la asistencia sanitaria y humanitaria alcance la escala necesaria para controlar el brote rápidamente".
"La solidaridad es nuestra mejor defensa contra este brote", añadió Tedros al concluir su visita al país, adonde llegó el pasado 28 de mayo.
La agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) cifró el pasado jueves en 246 las "muertes sospechosas" y en 1.077 los "casos sospechosos" registrados en la RDC por la decimoséptima epidemia de ébola que vive el país desde que se detectó el virus por primera vez en 1976.
El virus se propagó también a la vecina Uganda, donde se han detectado nueve contagios confirmados, incluida una muerte por un caso importado de un congoleño.
El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera "alto" el riesgo de brote en África subsahariana y "bajo" a escala global.