"Cuando un país interviene en las decisiones de otro país. Muere la libertad. Invito a toda Colombia a votar en plena libertad y no volvernos ni esclavos ni colonia de nadie", expresó Petro en X.
En ese sentido, el mandatario colombiano le dijo a su homólogo estadounidense: "luchó toda una generación joven de neogranadinos y neogranadinas al lado de (los próceres Simón) Bolívar y (Antonio) Nariño para darnos Libertad y Soberanía. Si el corazón del mundo pierde su libertad y soberanía se apaga la esperanza del mundo y de Colombia".
La felicitación de Trump llega horas después de que la Registraduría Nacional de Colombia informara que el escrutinio de la primera vuelta coincide en un 99,94 % con el conteo preliminar del domingo que dio a De la Espriella como el más como el más votado, seguido por el izquierdista Iván Cepeda, candidato de Petro.
El presidente estadounidense describió a De la Espriella como un líder "inteligente, fuerte y decidido" que lucha por su país y aseguró que, de llegar a la Presidencia, impulsaría el crecimiento económico, la creación de empleo, el comercio, la lucha contra el crimen y el narcotráfico, así como el restablecimiento de la "ley y el orden".
La relación bilateral entre Bogotá y Washington atraviesa tensiones desde enero de 2025, cuando el inicio del segundo mandato de Trump dio paso a una etapa de fuertes diferencias con el Gobierno colombiano.
La primera gran crisis se produjo ese mes, cuando Petro se negó a recibir vuelos militares estadounidenses con ciudadanos colombianos deportados al considerar que eran trasladados en condiciones inhumanas. En respuesta, Trump amenazó con imponer aranceles y sanciones económicas contra Colombia.
Las discrepancias continuaron en los meses siguientes, especialmente por el enfoque de la lucha antidrogas, lo que llevó a que la administración estadounidense retirara a Colombia el certificado de país colaborador en el combate contra el narcotráfico y en la imposición de sanciones contra funcionarios colombianos, incluido el propio jefe de Estado.
La tensión disminuyó después de una llamada que mantuvieron Petro y Trump a principios de enero, que dio paso a reuniones de alto nivel entre funcionarios de ambos Gobiernos y al encuentro de ambos mandatarios el 3 de febrero en la Casa Blanca.