El presidente de la República, Santiago Peña, defendió este miércoles la gestión económica de su Gobierno durante la Feria Empresarial del Paraguay 2026, organizada por la Unión Industrial del Paraguay. En un extenso discurso, sostuvo que todos los indicadores económicos y sociales registraron mejoras en los casi tres años de administración.
La actividad, desarrollada en el Centro de Experiencias Comité Olímpico Paraguayo, reunió a más de 200 empresas expositoras y alrededor de 5.000 visitantes calificados.
“Hoy podemos mirar que no hay un solo indicador económico y social que no haya mejorado en Paraguay en estos tres años”, afirmó Peña al destacar el crecimiento económico, la reducción de la pobreza y el aumento de la formalización laboral.
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Reconoce atrasos con proveedores
Pese al optimismo exhibido sobre la situación económica, el mandatario admitió que el Estado acumuló deudas con proveedores a raíz de una disminución de los ingresos tributarios registrada durante el año pasado.
Según explicó, la caída de las recaudaciones aduaneras, asociada a factores externos y a la apreciación del guaraní frente al dólar, afectó las cuentas fiscales y generó retrasos en los pagos.
“Lo hemos sentido en los atrasos con proveedores del Estado”, reconoció.
No obstante, aseguró que el Gobierno mantiene el compromiso de honrar sus obligaciones y señaló que durante abril y mayo se logró reducir la deuda con proveedores en aproximadamente US$ 250 millones.
Las declaraciones se producen en medio de crecientes reclamos de sectores que mantienen contratos con el Estado, especialmente empresas constructoras y farmacéuticas.
Constructoras cuestionan propuesta del MEF
La situación financiera derivó recientemente en fuertes críticas de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco) hacia el Ministerio de Economía y Finanzas.
El gremio rechazó la resolución 296 impulsada por la cartera económica como mecanismo para regularizar compromisos pendientes.
Desde Capaco sostuvieron que la propuesta implica trasladar al sector privado el costo financiero de los atrasos estatales.
“Nosotros le vamos a financiar al Estado paraguayo y vamos a pagar los intereses por financiar al Gobierno. No tiene ningún sentido”, cuestionó el titular del gremio.
La organización ratificó posteriormente, mediante un comunicado, su rechazo a la iniciativa oficial.
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Salario mínimo y distribución desigual de ingresos
Durante su intervención, Peña también abordó el próximo reajuste del salario mínimo y adelantó que, con una inflación interanual del 2,4%, el incremento rondaría los G. 65.000.
El presidente defendió el mecanismo vigente de actualización salarial, aunque reconoció que los beneficios del crecimiento económico no llegaron de manera uniforme a toda la población.
Según señaló, los mayores incrementos de ingresos se registraron en los sectores más vulnerables y en los segmentos de mayores recursos, mientras que la clase media enfrenta mayores dificultades para percibir mejoras equivalentes.
“La gran mayoría de los paraguayos les ha costado en estos últimos años”, admitió.
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Salud pública, la deuda pendiente
Peña también reconoció que una de las principales materias pendientes de su administración sigue siendo la salud pública.
Afirmó que el desafío consiste en mejorar los servicios sin recurrir a aumentos tributarios y reiteró que durante su mandato no impulsará nuevos impuestos.
“Mientras yo sea presidente de la República, no se van a discutir nuevos impuestos en el Paraguay”, aseguró ante los empresarios.
El mandatario sostuvo que la solución pasa por acelerar el crecimiento económico y planteó como meta duplicar el tamaño de la economía paraguaya en la próxima década para aumentar la recaudación sin modificar la presión tributaria.
Sin embargo, sus declaraciones se producen en un contexto donde gremios empresariales continúan reclamando la regularización de pagos atrasados, una situación que pone en tensión el relato oficial sobre la fortaleza económica del país y la realidad financiera que enfrentan numerosos proveedores del Estado.
