"Los beneficios fiscales que aprobamos en el pleno de la Knéset (el Parlamento) son un paso más en el camino hacia el objetivo de un millón de residentes en Judea y Samaria. Esto no es solo sionismo en su mejor forma, sino una maniobra estratégica que fortalecerá la franja de seguridad de Israel y frustrará, en la práctica, la creación de un estado terrorista palestino", dijo el ministro en un mensaje en X.
Este beneficio fiscal del 7 % en el impuesto sobre la renta, según publicó este jueves el diario Haaretz, equivale a una rebaja de hasta 10.000 séqueles por persona al año (casi unos 3.000 euros), del que según este diario se beneficiarán tanto Smotrich como el diputado de su partido e impulsor de esta propuesta, Zvi Sukkot (también colono).
Según la propuesta, vigente hasta el inicio de 2028, los asentamientos partícipes de esta ventaja fiscal serán aquellos del grupo socioeconómico 6 o inferior, situados a más de dos kilómetros de la Línea Verde, al este, y cuyos estudiantes son transportados en autobuses blindados a la escuela.
"Desde el gobierno de expulsión de (ex primer ministro Ariel) Sharon, los residentes de Judea y Samaria han sido discriminados, a pesar de que se mantienen con valentía y heroísmo en la línea de frente del Estado de Israel. A partir de hoy, ya no son ciudadanos de segunda clase", añadió Smotrich.
Desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, el actual gobierno de coalición ha facilitado la creación de un número sin precedentes tanto de 'outposts' (caravanas o estructuras que funcionan como el inicio de una colonia) como de asentamientos, con al menos 207 de los primeros y 93 de los segundos, de acuerdo con el conteo a finales de mayo de la ONG Peace Now.
Según anunció el propio Smotrich en mayo, la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya habría solicitado a los jueces una orden de arresto confidencial contra él -que no se ha hecho pública-, presuntamente por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad relacionados con la expansión de los asentamientos en Cisjordania.
Además, el ministro radical también está detrás de la demolición y expulsión de comunidades beduinas palestinas cerca de Jerusalén -entre ellas, ha prometido que próximamente será el turno de la emblemática Jan al Ahmar- y del proyecto colonial E1, con el cual busca dividir Cisjordania en dos y construir unas 3.400 viviendas para colonos.