"El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) elogia la heroica operación en el asentamiento de Cojav Yair, al norte de Qalqilia", recoge un comunicado de la organización.
Hamás denunció la escalada de políticas israelíes "en la construcción de asentamientos, la confiscación de tierras, los asesinatos, las detenciones, el desplazamiento forzoso y el terrorismo de los colonos (en Cisjordania)", y afirmó que estas mismas avivan "los campos de batalla".
También la Yihad Islámica Palestina aplaudió el atentado y lo calificó como "una respuesta natural a los crímenes de la ocupación (israelí) y sus bandas de colonos" contra la población palestina.
El tirador, cuya identidad aún no ha trascendido, comenzó a abrir fuego contra la población en una gasolinera de Cojav Yair, colindante con la frontera entre Israel y Cisjordania.
Desde allí, viajando en coche, se trasladó a la localidad de Tzur Yitzhak para disparar nuevamente y finalmente perpetró un tercer tiroteo en una carretera próxima.
Un hombre de 35 años fue hallado muerto en su coche, víctima de los disparos, en la carretera en la que se produjo el tercer y último tiroteo. Otras cinco personas resultaron heridas, dos de ellas graves, en los ataques.
La Policía israelí asegura haber matado al atacante.
El servicio sanitario israelí Clalit informó haber recibido a los cinco heridos en sus centros y reportó que dos personas están graves, una de los cuales fue trasladada al quirófano.