La formación gobernante -que contaba con el respaldo de la UE y Estados Unidos- logró el 49,81 % de los votos, por lo que podrá formar gobierno en solitario, frente al 23,29 % del principal partido opositor, liderado por el empresario ruso-armenio Samvel Karapetián.
Mientras, el bloque Armenia liderado por el expresidente Robert Kocharián sumó un 9,94 % de los sufragios y el minoritario Armenia Próspera de Gaguik Tsarukián, un 4 %, justo el mínimo para acceder al legislativo.
El resultado preliminar se traduciría en 61 escaños para Contrato Civil en una cámara parlamentaria que tiene 100 asientos, por lo que podrá reformar la Constitución, condición indispensable para firmar la ansiada paz con Azerbaiyán, a lo que se opone la oposición cercana a Rusia.
Contrato Civil lideró el escrutinio desde un primer momento, aunque su ventaja se fue reduciendo según avanzaba el recuento. Con todo, Pashinián clamó durante la madrugada victoria sobre lo que llamó el sistema oligárquico del país caucásico.
El líder armenio, quien aseguró que viajará próximamente a Moscú, Bruselas y Washington, subrayó que continuará el rumbo de acercamiento a la Unión Europea (UE), al tiempo que seguirá siendo parte de la Unión Económica Eurasiática (UEE) y desarrollando las relaciones comerciales con Rusia.
Durante los últimos días rechazó una posible expulsión de Armenia de la UEE y también una convocatoria de un referéndum para elegir entre dicho bloque y la UE, aduciendo que esa consulta sólo tendrá lugar cuando el país haya recibido el estatus de país candidato al ingreso.
Mientras, las autoridades detuvieron a candidatos opositores por la supuesta implicación en la compra de votos, Armenia Fuerte denunció presiones y acusó a Contrato Civil de emplear el recurso administrativo para ganar los comicios.
La UE y Estados Unidos apoyaban abiertamente la reelección de Pashinián, mientras el Kremlin aprobó numerosas sanciones en las últimas semanas contra la producción agrícola armenia por su acercamiento a Bruselas.