Esta operación, bautizada 'Lutasanol' y de la que informó este miércoles el instituto armado en un comunicado, ha supuesto la detención del principal captador de la trama y la investigación de otros tres presuntos implicados, dos administradores de una empresa usada para la actividad fraudulenta y un gestor laboral.
También se ha llevado a cabo un registro en el establecimiento que servía como centro de operaciones de la red, donde fue intervenida abundante documentación, copias de identidad, nóminas fraudulentas, anotaciones manuscritas sobre la actividad delictiva y dinero en efectivo procedente presuntamente de los cobros a las víctimas.
Según la investigación que comenzó el pasado año, los miembros de la organización captaban a personas extranjeras que buscaban obtener o renovar permisos de residencia y trabajo en España.
Para ello, les ofrecían contratos laborales ficticios y simulaban relaciones laborales inexistentes para presentar documentación aparentemente legal ante la administración, para lo que pedían a cambio cantidades que oscilaban entre los 4.500 y los 10.500 euros.
Los agentes constataron que la organización hacía altas de trabajadores en la Seguridad Social sin que existiera una actividad empresarial real que justificara esas contrataciones.
Estas prácticas generaron un fraude superior a los 100.000 euros. La organización extendía su actividad más allá de la provincia de Almería, donde fue desarticulada, y captaba a gente en Murcia y diversos puntos de las provincias de Albacete, Huelva, Granada y Málaga.
La estructura contaba con funciones "perfectamente repartidas" entre captadores responsables de la gestión documental y asesores especializados encargados de dar apariencia de legalidad al operativo.
Se trataba de una activa red criminal "interprovincial" que habría facilitado ilegalmente más de un centenar de expedientes de regularización, obteniendo beneficio económico mediante la explotación de la necesidad de quienes buscaban regularizar su situación administrativa en España.