En las conversaciones con los ministros de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan Al Saud, y turco, Hakan Fidan, Araqchí defendió el "derecho inherente a la legítima defensa para dar una respuesta recíproca" a los ataques estadounidenses, informó el Gobierno iraní.
El jefe de la diplomacia iraní condenó además los bombardeos estadounidenses contra varios puntos del sur del país persa y que Estados Unidos llevó a cabo como represalia por el supuesto derribo de un helicóptero en el estrecho de Ormuz.
Según las autoridades iraníes, los ataques estadounidenses destruyeron varias torres de comunicaciones y dos desalinizadoras en la zona de Sirik.
La Guardia Revolucionaria anunció que respondió a esos ataques con bombardeos contra 21 objetivos militares estadounidenses en todo Oriente Medio, un extremo negado por Washington.
Entre los objetivos se encontrarían bases estadounidenses en Jordania, Kuwait y Baréin, según Teherán.
Se trata del que es quizás el mayor intercambio de golpes entre Irán y Estados Unidos desde el inicio del alto el fuego el 8 de abril y que se producen en medio de las negociaciones para alcanzar algún tipo de acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz.