"Desde la frontera norte de Israel, extiendo una mano de paz al presidente del Líbano y al pueblo libanés. Pero el Líbano debe permanecer libre de la influencia de Irán, Hizbulá y las organizaciones terroristas, como nación independiente y soberana", se expresó en árabe el mandatario israelí en un videomensaje publicado en sus canales.
"Mi sueño es viajar a Beirut, y este sueño sigue vivo, pero solo si el futuro del Líbano se decide en Beirut, y no en Teherán", agregó Herzog, que este miércoles realiza una gira por las comunidades del norte de Israel, las más afectadas por los ataques de Hizbulá.
Tras su mensaje en árabe, el presidente israelí prosiguió su videocomunicado en inglés y afirmó que Israel "no puede aceptar" ningún ataque contra sus ciudadanos.
"Tenemos todo el derecho a defendernos, y mientras no exista un acuerdo claro que proteja a nuestra nación, será imposible avanzar. Así que está en sus manos, luchen por ello", concluyó.
Israel ocupa actualmente zonas del sur del Líbano, de donde ha desplazado forzosamente a cientos de miles de personas, en su ofensiva contra el grupo chií Hizbulá, que comenzó atacando territorio israelí el 2 de marzo en represalia por los ataques contra Irán.
Actualmente, Israel y el Líbano están bajo un teórico alto el fuego acordado con la mediación de Estados Unidos, pero en la práctica el Ejército israelí sigue atacando el territorio del país vecino -donde ha matado a más de 3.600 personas- e Hizbulá continúa lanzando proyectiles y drones contra las tropas israelíes en el sur del Líbano y contra el norte de Israel.
La continuación de los ataques israelíes en el Líbano, concretamente en Beirut, fue la razón que alegó Irán este lunes para lanzar misiles contra territorio israelí, a lo que Israel respondió con otros bombardeos en lo que finalmente quedó como un intercambio de fuego de unas horas, concluido tras la mediación del presidente estadounidense, Donald Trump.
La visita de Herzog a las comunidades del norte de Israel, las más afectadas por los todavía diarios ataques de Hizbulá y cuyos representantes han afirmando en múltiples ocasiones sentirse abandonados por el Gobierno israelí, ha coincidido con una visita del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, al asentamiento cisjordano de Maale Adumim (en el sur de este territorio palestino).