Según el último Informe de Tendencias Regionales de ACNUR para África Occidental y Central, con datos del mes de abril, el desplazamiento regional disminuyó un 12 % en comparación con finales de 2024, aunque se debe principalmente a los retornos y "no refleja" una disminución sostenida.
El desplazamiento interno sigue siendo el mayoritario en la región, con más de 14 millones de desplazados.
Además, el número de refugiados y solicitantes de asilo alcanzó los 3,9 millones, un aumento del 23 % respecto al año anterior.
En sus travesías, se enfrentan a "la violencia, la trata de personas, la explotación, la detención y el acceso limitado a los procedimientos de asilo y a los servicios esenciales".
Más de la mitad viven en situación de desplazamiento prolongado, lo que ejerce una constante presión sobre unas ya sobrecargadas comunidades de acogida y sistemas nacionales.
Los datos de ACNUR también muestran que las mujeres y los niños siguen siendo quienes más sufren las consecuencias del desplazamiento, pues representan el 80 % de las personas refugiadas y solicitantes de asilo.
Para apoyar el retorno voluntario, la reintegración y la inclusión socioeconómica de estas personas, ACNUR pidió una mayor inversión internacional en soluciones basadas en medios de subsistencia, infraestructura, gobernanza, cohesión social y servicios básicos.
"Para superar los ciclos recurrentes de desplazamiento y asistencia, debemos invertir en soluciones desde el principio", afirmó el director de la oficina regional de ACNUR para África Occidental y Central, Abdouraouf Gnon-Konde, en un comunicado.
Gnon-Konde también destacó los avances registrados en la región, pues tan sólo en el primer cuatrimestre de 2026 hasta 43.700 refugiados regresaron voluntariamente a sus países de origen, en comparación con los 50.000 del mismo periodo en 2025.
Otros 389.000 de desplazados internos volvieron a sus lugares de origen en el mismo periodo, principalmente en la República Centroafricana, la República Democrática del Congo (RDC) y Mali.
Camerún, Chad, Costa de Marfil, Ghana, Níger, Nigeria o la RDC están ampliando el acceso de los refugiados a los registros sociales, los sistemas nacionales de identificación, la educación, los servicios de salud y el estatus legal, según ACNUR.
"Con el apoyo sostenido de los socios para el desarrollo y la ayuda humanitaria, podemos ayudar a los refugiados a ser autosuficientes, contribuir a las economías locales y encontrar soluciones duraderas", añadió Gnon-Konde.
Aunque el aumento de retornos tiene que ver con una mejora de las condiciones de vida, las presiones de desplazamiento "siguen siendo elevadas y cada vez más complejas" por conflictos y crisis en el Sahel, Sudán, la cuenca del lago Chad y la RDC.