El canciller alemán, Friedrich Merz, habló en la red social X de un cambio de paradigma a escala nacional y europea: "mejor dirección y ordenación, procedimientos más rápidos, distribución justa de la responsabilidad", resumió.
"La reforma debe aplicarse de forma efectiva. Así se beneficia nuestro país", dijo el político conservador, que fue elegido el año pasado tras una campaña muy centrada en la restricción de la migración.
Por su parte, el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, acudió a la inauguración de uno de los nuevos "centros fronterizos" donde se detendrá a solicitantes de asilo mientras se procesan sus peticiones o se les deporta, situado en el aeropuerto de Berlín.
"Hoy comienza una nueva fase de la política migratoria europea. Con el inicio del pacto de asilo, afilamos y endurecemos el sistema europeo de asilo, fortalecemos el control de las fronteras exteriores y nos encargamos de que las reglas no sean solo acordadas, sino también implementadas", declaró.
"Queremos dirigir, asegurar, estabilizar. Salimos de un tiempo de disfuncionalidad y queremos ir hacia un tiempo de funcionalidad y de más control", aseguró el ministro desde el nuevo centro.
Dobrindt explicó que las fronteras exteriores de la UE no son únicamente las delimitaciones terrestres, sino también los aeropuertos internacionales como el de Berlín, por lo que también aquí se realizarán los conocidos como "procedimientos fronterizos".
Conforme al nuevo sistema, las personas que sean interceptadas en las fronteras exteriores de la UE sin documentos válidos y que deseen solicitar asilo serán sometidas primero a un procedimiento de cribado.
A aquellos que tengan ciudadanía de un país con cuotas altas de reconocimiento de refugiados o que sean menores de edad se les permitirá la entrada en el país, en tanto que no supongan un riesgo para la seguridad nacional, para someterse a un procedimiento de asilo normal.
Al resto, se los detendrá en los "centros fronterizos", donde se realizará un procedimiento exprés y desde donde se les deportará directamente si su solicitad de asilo es rechazada.
"No hay un interruptor o un botón que se pueda pulsar para ordenar de una forma nueva la migración a Alemania y a Europa. Hay que trabajar en todos los frentes pera alcanzar un resultado funcional, recuperar el control", afirmó Dobrindt.