"Más de 13.000 terroristas fueron neutralizados el año pasado", declaró Tinubu durante un discurso a la nación televisado, con motivo del Día de la Democracia de Nigeria.
Estas operaciones antiterroristas han permitido "desmantelar el centro de mando" del grupo yihadista Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP) en Arege, en el estado de Borno (noreste), así como reducir las muertes relacionadas con el terrorismo en un 81 % desde 2015.
Tinubu también dijo que mantienen "la puerta abierta" a las rendiciones, e informó de que más de 124.000 combatientes se han dejado las armas desde 2023, en el marco de la Operación Corredor Seguro.
"A bandidos, secuestradores y patrocinadores del terrorismo: Ríndanse o enfrenten todo el peso de la ley del Estado nigeriano. Estas oportunidades de rendición no permanecerán abiertas para siempre. No se mostrará piedad a quienes trafican con la sangre de los nigerianos", añadió el mandatario nigeriano.
Además, pidió no buscar "culpables" ni "señalar con el dedo" a otras etnias, e instó a la población a permanecer "unida" frente a los "enemigos" del país.
"Una democracia sin seguridad no es lo suficientemente sólida", destacó Tinubu.
Por todo ello, su Gobierno declaró el estado de emergencia, aprobó la contratación de más de 50.000 nuevos policías y "miles" de reclutas militares, y elevó el presupuesto de defensa y seguridad de 2026 a 5,41 billones de nairas (3.400 millones de euros), la "mayor cantidad" de la historia del país.
Algunos estados de Nigeria, sobre todo en el centro y noroeste, sufren ataques constantes de bandidos, término usado para nombrar a bandas criminales que cometen asaltos y secuestros masivos para pedir rescates y a las que las autoridades tildan a veces de "terroristas".
A esta inseguridad se suman los ataques en el noreste de Nigeria por parte del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, una violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, el ISWAP.
En esa zona también opera el Lakurawa, un grupo aparentemente ligado a la organización terrorista Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), que también suele cometer atentados en los estados de Kebbi y Sokoto desde hace unos años.