“Desde la Horda (de invasores procedentes de Mongolia) en el siglo XIII a los nazis y los bolcheviques en el siglo XX, los monasterios sagrados de Kiev han sufrido numerosos ataques bárbaros. Ahora nos enfrentamos a los terroristas rusos, que ya han superado a ISIS en sus crímenes contra el legado cultural”, escribió Sibiga en X.
El jefe de la diplomacia ucraniana calificó el ataque ruso de “deliberado”, recordó que el monasterio de las Cuevas cuenta con protección de la Unesco (agencia para la cultura y el patrimonio histórico de la ONU) y tachó a los rusos de “escoria” para la que “nada es sagrado”.
Sibiga anunció asimismo que Ucrania pedirá a la Unesco y a otros organismos internacionales para pedir “respuestas inmediatas y adecuadas” al ataque.
“Esperamos reacciones de las instituciones internacionales y las capitales. No palabras vagas, silencio o pasos débiles. Necesitamos acción ahora para detener el barbarismo ruso”, subrayó Sibiga.
Este ataque se produce a pocas horas de que comience en Evián, Francia, una cumbre del G7 a la que fue invitado el presidente Volodímir Zelenski, que espera reunirse en la cumbre con el presidente de EE.UU., Donald Trump, y con los principales dirigentes europeos.
Ataques rusos ya dañaron en otras fases de la guerra edificios históricos de gran valor religioso como la catedral de la Transfiguración de Odesa.