La divisa japonesa llegó a intercambiarse esta madrugada en 160,79 unidades por dólar, y a la apertura de la Bolsa de Tokio la moneda estadounidense se vendía a cambio de 160,67 yenes.
La caída del yen responde a las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) estadounidense apueste por subir en los próximos meses los tipos de interés, que mantuvo el miércoles sin cambios en una horquilla entre el 3,5 y el 3,75 % al publicar también su informe trimestral de proyecciones económicas.
Así, la moneda nipona borró las ganancias obtenidas tras la intervención en el mercado de divisas entre abril y mayo por el Gobierno de la primera ministra, Sanae Takaichi, y el Banco de Japón.
Estas operaciones de estabilización ascendieron a 11,73 billones de yenes (unos 63.000 millones de euros), según anunció a finales del pasado mes el Ministerio de Finanzas japonés, provocando una apreciación de la divisa japonesa desde las 160 unidades por dólar hasta las 155 durante los primeros días del mes de mayo.
La nueva caída se produce además a pesar de decisión del BoJ ayer de subir los tipos de interés de referencia a corto plazo al 1 %, su nivel más alto en más de tres décadas, continuando sus esfuerzos por controlar los riesgos de la inflación derivados del alza de los precios del petróleo y la debilidad del yen.
No obstante, el director de estrategia de mercado en Bannockburn Capital Markets, Marc Chandler, subrayó en un análisis que la subida de tipos había sido ampliamente prevista por el mercado, por lo que no se esperaba que tenga un impacto en el yen.