El lote incautado incluyó 26 fusiles, 16 pistolas, miles de municiones y numerosos accesorios. Además, una persona fue detenida durante el operativo ejecutado por agentes de la Policía Rodoviaria Federal (PRF) sobre la BR-277, en la localidad de Santa Terezinha de Itaipu (PR), cerca de la frontera entre Paraguay y Brasil.
La incautación de los fusiles es considerada la mayor de la historia realizada por la PRF. Los reportes oficiales indican que, cerca del mediodía, los agentes abordaron a un conductor de 28 años que manejaba un camión cargado con insumos para ración animal. El vehículo había salido de Argentina con destino al estado de Minas Gerais.
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El conductor mostró un evidente nerviosismo durante el control y, ante una inspección más minuciosa, confesó a los policías que estaba transportando armas. Durante la búsqueda, los agentes encontraron una gran cantidad de armas y piezas ocultas dentro de la cabina del vehículo.
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Tras la extracción y el ensamblaje de las armas, se contabilizaron 26 fusiles (22 calibre 5,56 mm y cuatro calibre 7,62 mm), 898 municiones calibre 7,62 mm, 16 pistolas (14 calibre 9 mm y dos calibre .40), 4.150 municiones calibre 9 mm y 127 cargadores.
Entre las armas se destaca la presencia de dos fusiles AK-47, un armamento de infantería ampliamente utilizado por grupos guerrilleros, fuerzas paramilitares y organizaciones criminales.
Debido a su bajo costo y confiabilidad en condiciones extremas, se convirtió en uno de los fusiles más difundidos en el mundo y también en uno de los más utilizados por organizaciones del crimen organizado.
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Ante los hechos, el conductor fue detenido y trasladado a la sede de la Policía Federal en Foz de Iguazú para el registro del caso por tráfico internacional de armas de fuego, delito que puede ser castigado con una pena de hasta 16 años de prisión.
El operativo se realizó en el marco del Programa Brasil Contra el Crimen Organizado, una estrategia del Ministerio de Justicia destinada a debilitar la estructura financiera y operativa de las facciones criminales mediante un control más riguroso y acciones integradas para desarticular la logística de las organizaciones delictivas.