"Hemos decidido que valía la pena acudir a una plataforma europea adicional que preservara la privacidad y que, además, fuera fácil de usar", señaló el portavoz de la política digital del Ejecutivo comunitario, Thomas Regnier, en la rueda de prensa diaria de la institución, al día siguiente de que W empezase a funcionar a modo de prueba.
Los creadores de la red social presentaron ayer su plataforma en Bruselas como una alternativa "plenamente europea" que respeta la privacidad de las personas en linea con las normas comunitarias y alineada con los objetivos de soberanía tecnológica de la Unión Europea.
Regnier dijo que la Comisión mantuvo contactos previos con los impulsores de W y, tras asegurarse que cumplían estos requisitos, decidieron estar en la red social, entre otros, con una cuenta de la propia presidenta, Ursula Von der Leyen.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa; la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola; y la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, están también entre los mandatarios europeos que se han sumado a la plataforma.
La red social W, creada por una empresa sueca, se presentó como una alternativa a otras como X. Sin embargo, Regnier manifestó que para la Comisión se trata de "una más entre las cerca de 15 plataformas" en las que está presente el Ejecutivo comunitario "con el objetivo de llegar a diferentes audiencias".
"No estamos abandonando ninguna plataforma. Lo que hacemos es revisar constantemente nuestra presencia en las redes sociales. En algún momento puede que valga la pena ir a otra o poner fin a nuestra presencia en alguna. Quién sabe", apuntó Regnier.
El hecho de que la Comisión Europea siga activa en X, a la que ha multado con 120 millones de euros por no ser transparente en el funcionamiento de sus algoritmos, ha generado cierta polémica, pero Bruselas descarta por ahora eliminar su cuenta, alegando que ello le impediría llegar a cierto público.
Entre las redes sociales en las que están presente la Comisión también hay otras como Facebook, Instagram, Bluesky, Threads o Mastodon. No así en la china TikTok, que las instituciones europeas decidieron eliminar de sus dispositivos en 2023 alegando riesgos para la ciberseguridad.