Los canales de televisión rusos, tales como el Primer Canal, Rossiya 1 y NTV, en sus noticieros matutinos abordaron brevemente el ataque de esta noche contra Moscú y su región, donde varios drones impactaron contra una refinería e infraestructura civil.
A pesar de las grandes columnas de humo que emergían del polígono industrial de Kapotnia y los 17 heridos en la región, los presentadores dedicaron a la cuestión alrededor de 30 segundos y no informaron del ataque, sino de que las defensas rusas repelieron los drones, en concreto casi 200 aparatos que fueron interceptados.
Además, apenas se emitieron imágenes de los ataques y sus consecuencias, cuya grabación y distribución está prohibida en el país sin la aprobación de las autoridades por una reciente ley rusa.
Al mismo tiempo, ciudadanos rusos que se despertaron con el sonido de los drones sobrevolando la ciudad se quejaron en redes sociales de la ausencia de avisos por sms y sirenas para alertar del peligro aéreo.
La administración de la localidad de Kotelniki, satélite de Moscú y colindante a la refinería atacada, informó de que no es responsable de activar los sistemas de alerta, tarea gestionada de forma centralizada por el Ministerio de Emergencias ruso, citados por el canal Daily Storm.
Además, aseguraron que todavía no revelarían la ubicación de los refugios antiaéreos a los residentes.
"Esta información se comunicará a la población durante una movilización y en tiempos de guerra", explicaron, aunque formalmente la movilización de soldados no concluyó desde su anuncio en septiembre de 2022.
Hoy, la policía convocó a comisaría al bloguero ultrapatriota Maxim Kaláshnikov por difundir imágenes de los ataques aéreos en Moscú, según comunicó el propio autor.
Según el Ministerio de Defensa ruso, en las últimas 24 horas fueron derribados casi un millar de drones ucranianos, el mayor número desde el comienzo de la guerra, en febrero de 2022.