"Me gustaría enfatizar que esto fue un accidente, y no un sabotaje o un acto hostil", aseguró el también ministro de Estado de Energía catarí en una rueda de prensa en Doha, quien dijo que los fallecidos son de nacionalidad india y paquistaní, mientras que los heridos son oriundos de la India, Pakistán, Irán, Catar, Bangladés, Kenia, Tanzania, Nigeria y Nepal.
El responsable catarí señaló que la producción de esta planta, situada en la zona Industrial de Ras Laffan, había sido "intencionadamente detenida por completo desde diciembre de 2025 debido a un mantenimiento urgente" y que el trabajo en esta instalación había sido reanudado "solo hace dos días".
Por ello, afirmó que han empezado "una investigación completa para determinar la causa de este desafortunado incidente", que provocó un gran incendio que fue "rápidamente extinguido".
Además, Al Kaabi señaló que no ha habido "ningún impacto medioambiental" por la explosión.
Ras Laffan, la ciudad industrial y corazón energético de Catar, está ubicada a unos 80 kilómetros al norte de la capital catarí, Doha, donde se encuentra la mayor planta de procesamiento de gas natural licuado (GNL) del mundo.
El enorme complejo, que abarca casi 300 kilómetros cuadrados, está gestionado por QatarEnergy y representa uno de los nodos más críticos para el suministro mundial de gas, procesando grandes reservas extraídas del golfo Pérsico.
Catar, que ahora media para la puesta en marcha del memorando de entendimiento firmado la semana pasada por Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra, fue blanco de varios ataques con drones y misiles iraníes durante el conflicto por acoger en su territorio una de las principales bases militares estadounidenses en Oriente Medio.