Los visados concedidos a los representantes del Gobierno afgano no les permiten circular por el espacio Schengen.
Además, la Seguridad del Estado belga y el Servicio General de Inteligencia y Seguridad concluyeron que la delegación no representa una amenaza para la seguridad nacional, según informó a la agencia Belga el gabinete del ministro de Exteriores de Bélgica, Maxime Prévot.
El pasado 8 de junio, el Gobierno de facto de Afganistán, de ideología talibán, confirmó que fue invitado a una reunión en Bruselas, después de que la Comisión Europea declarara a mediados de mayo que busca discutir la deportación de afganos en situación migratoria irregular.
La fecha de la reunión no se difundió "por motivos de seguridad", detalló el Ministerio.
El portavoz comunitario de Interior y Migraciones, Markus Lammert, preguntado hoy por los periodistas en la rueda de prensa diaria del Ejecutivo comunitario sobre este asunto, señaló sobre las negociaciones con el régimen talibán que "el trabajo está en curso".
"Se trata de tener una reunión de nivel técnico con representantes de las autoridades de facto de Afganistán aquí en Bruselas. Esta debería ser o convertirse en una reunión de seguimiento a una primera reunión que ya había tenido lugar en Afganistán en enero de este año. Ahora estos contactos de nivel técnico vienen en respuesta a una iniciativa de los Estados miembros", explicó Lammert.
El relator especial de las Naciones Unidas para Afganistán, Richard Bennett, calificó a mediados de abril como "sumamente preocupantes" los planes de la Comisión de invitar a la delegación talibán a Bruselas.
El representante de la ONU recordó que los retornos forzosos vulneran el principio de no devolución, que prohíbe la deportación a países donde se puedan sufrir persecución o violaciones de derechos, especialmente mujeres y exfuncionarios públicos del Gobierno anterior al régimen talibán.