El CAC-40 empezó la sesión ya claramente a la baja. En pocos minutos perdía más del 1 % y fue entonces cuando marcó el que sería el mínimo del día con 8.304,57 puntos.
El descenso se fue aminorando, sobre todo por la tarde cuando llegó al que sería el techo de la jornada con 8.379,29 puntos, a distancia todavía de los 8.400,11 del cierre del lunes.
En la última fase de la sesión, y sobre todo en los últimos minutos, el indicador de tendencia experimentó una caída de más de 20 puntos y finalizó en 8.340,71 puntos.
Eso significa que en la última semana el mercado francés se ha depreciado un 1,26 %, sobre todo por las inquietudes sobre el sector de la tecnología y de la inteligencia artificial.
No obstante, el CAC-40 conserva todavía un avance del 1 % en el último mes y del 2,35 % desde el 1 de enero.
Por lo que respecta a los valores del selectivo francés, el gran protagonista fue STMicroelectronics, que se depreció un 8,53 %, afectado por el revés a las tecnológicas.
Los otros grandes descensos de las empresas del índice fueron los del constructor automovilístico Stellantis (6,66 %), el fabricante de material eléctrico Legrand (4,71 %), el de Schneider Electric, otra compañía de equipamiento eléctrico (4,53 %), y Renault, otro fabricante de coches (4,31 %).
En el otro extremo, el laboratorio Eurofins Scientific tuvo el ascenso más pronunciado (2,77 %), seguido del grupo de programas y servicios informáticos Dassault Systèmes (2,35 %), el fabricante de aviones Airbus (1,97 %), la sociedad de bebidas y licores Pernod Ricard (1,58 %) y el grupo de lácteos Danone (1,47 %).