Durante la llamada, que tuvo lugar a petición de Islamabad, Wang indicó que el memorando de entendimiento firmado la semana pasada entre Teherán y Washington "responde a los intereses fundamentales y de largo plazo de Irán, así como a las expectativas generales de la comunidad internacional".
"La parte china está dispuesta a apoyar con firmeza, junto con todas las partes, que las negociaciones sigan avanzando al margen de las interferencias", afirmó el ministro, según un comunicado de la Cancillería china.
En cuanto a las disposiciones relativas al estrecho de Ormuz, Wang señaló que estas "deben respetar tanto la soberanía y los derechos e intereses legítimos" de los Estados ribereños como "ajustarse a las prácticas internacionales y al deseo común de todos los países".
El titular chino de Exteriores también recalcó que Oriente Medio "no puede volver a convertirse en una arena de la rivalidad entre las grandes potencias ni en una víctima de la geopolítica", y agregó los países de la región "deben mantener una verdadera autonomía estratégica y tomar realmente las riendas de su propio destino".
"El núcleo de los problemas de Oriente Medio sigue siendo la cuestión palestina, por lo que la parte china hace un llamamiento a los países de la región a forjar una voz más unánime y a adoptar acciones más coordinadas en la resolución de la cuestión palestina", aseveró Wang.
Por su parte, Dar agradeció a Pekín su "firme y constante apoyo" a los esfuerzos de mediación de Pakistán en las negociaciones.
"La parte paquistaní espera seguir coordinándose y colaborando estrechamente con la parte china para desempeñar conjuntamente un papel constructivo en la consecución de una paz y una estabilidad duraderas en la región", aseguró Dar.
Desde el inicio del conflicto, China ha condenado repetidamente los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, aunque también ha pedido respetar la soberanía y la seguridad de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos vínculos políticos, comerciales y energéticos y que también han sido objetivo de ofensivas iraníes.
Pekín ha defendido de forma constante una salida negociada, ha reclamado un alto el fuego y ha insistido en la necesidad de restablecer la libre navegación en Ormuz, una vía especialmente sensible para China, dado que por ella transita alrededor del 45 % de sus importaciones de petróleo y gas.