La expectativa es total. En la antesala del decisivo choque de este viernes (23:00 hora paraguaya) contra Australia en el Levi’s Stadium, donde Paraguay buscará su boleto a los 16avos de final del Mundial de Norteamérica 2026, Gustavo Alfaro ofreció una esclarecedora conferencia de prensa.
Al ser consultado sobre el rendimiento de Julio Enciso en las dos primeras fechas y una posible ansiedad por convertirse en el conductor del equipo, el DT argentino de 63 años defendió firmemente el presente de la “Joya” y detalló con ejemplos tácticos su notable crecimiento colectivo: “Lo veo muy bien a Julito, lo veo muy, muy enfocado, muy claro, con una evolución de su juego. Por ejemplo, el otro día estábamos analizando y yo le decía la jugada que él le rebota a Mati Galarza, en la jugada donde nosotros recuperamos la pelota de la presión, Andrés va, abre la pelota, viene para, para Julio. En otro contexto, Julio giraba y se la jugaba él para, para rematar él, para terminarla él, para los que vengan puedan llegar y puedan rematar; y, y eso habla de su evolución, de su, de su comprensión del juego, de su compromiso que él tiene, porque es un jugador de talento absolutamente. Pero ustedes lo ven que corre hasta, hasta cuando no pueda, y ojalá nosotros podríamos tener la capacidad de tener jugadores para rodearlo mejor y que le saquemos más provecho a las capacidades que él tiene”.
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Posteriormente, Alfaro se refirió al plano emocional de un futbolista tan joven que está cumpliendo el máximo anhelo de su carrera, revelando incluso un íntimo detalle sobre cómo busca motivarlo e inspirarlo a través de ejemplos del fútbol mundial: “Tenemos un contexto donde él se siente muy, muy bien, se siente muy respaldado, se siente con mucha ansiedad también porque, obviamente, era todo el sueño de su vida era jugar la Copa del Mundo y la está jugando y la está disputando. Por eso el otro día estaba mirando en el partido de Argentina, cuando se ponían los jugadores creativos, antes de que empiecen el saque una captura de pantalla, se la mandé, le digo: ‘Mira cómo estás’. Entonces, obviamente que él se siente bien con esas cosas, y porque es un muy buen jugador, su juego de mucho talento, es un jugador que tiene esa capacidad, esa valentía para, para hacer retroceder a cualquier rival en el contexto más adverso que pueda llegar a tener. Y eso para mí, Julio es un valiente, es un valiente en ese sentido, y eso tenerlo es, es un valor muy importante porque sabés que es un jugador que, que te amenaza permanentemente”.

Para cerrar, el seleccionador nacional profundizó en la metamorfosis que busca para Enciso. Explicó cómo la “Joya” ha dejado atrás ciertos vicios individuales para comenzar a darle mayor fluidez al ataque paraguayo: “Entonces le decía: ‘Tranquilo, no te vuelvas loco’, o sea, en ese aspecto de que quiere que todo sea perfecto. Él, de pronto, también hace una pausa, le da una pelota a Juan Cáceres el otro día, que Juan ataca por afuera, que la termina tapando el arquero, que era para él, podría haber sido para el segundo gol. Y en ese contexto, antes, esas jugadas las terminaba él, era como que moría, era como que había un charco de agua, se terminaba ahí la jugada. Sin embargo, él empieza a dar fluidez”.

En ese mismo sentido, el estratega albirrojo concluyó detallando la hoja de ruta que conversa diariamente con el futbolista para terminar de consolidar su evolución física, futbolística y, sobre todo, mental: “Por esto lo vinimos hablando con él, de transformarse en un jugador que sea ese enlace de las distintas líneas; que no solamente sea un jugador para, para definir, para verticalizar, para, para repentizar de transiciones rápidas, sino que sea también un jugador que rebote, que busque el tercer hombre, que busca asociaciones, que trate de formar sociedades dentro del equipo para que, en definitiva, después el equipo crezca. Porque cuando la pelota pasa, por el equipo descansa, y ahí es donde digo que tiene un valor agregado. Y yo lo veo en una, en una franca evolución en ese aspecto, tanto en el aspecto físico como en el aspecto futbolístico, pero fundamentalmente el aspecto mental, en su claridad conceptual y en su compenetración de lo que necesita el equipo de él y lo que él le puede aportar al equipo”.

