El objetivo es generar "un choque de simplificación para construir más y más rápido", subrayó el titular de Vivienda, Vincent Jeanbrun, en rueda de prensa al término del Consejo de Ministros en el que se aprobó el proyecto de ley, que debe ahora iniciar el trámite parlamentario.
Jeanbrun indicó que con las normas actuales, el proceso de construcción de una vivienda puede tardar diez años, cuando la fase de construcción representa únicamente entre dos años y medio y tres, y la razón es la duración de diferentes procedimientos, sobre todo los previos, que se quieren acortar.
El ministro, que repitió que la ambición del Gobierno es construir "dos millones de viviendas de aquí a 2030", señaló que el volumen de casas o apartamentos que se han empezado a construir no había sido tan bajo desde 1991 y eso está contribuyendo a las dificultades de la población para encontrar una vivienda.
Unas dificultades que ilustró señalando que en una generación los franceses han perdido de media 25 metros cuadrados en poder adquisitivo para la adquisición de una vivienda por la subida de precios.
Una de las medidas más controvertidas del proyecto de ley permite sacar al mercado de alquiler viviendas que han obtenido en el diagnóstico energético una calificación mala y que con la normativa hasta ahora en vigor iban a quedar prohibidas, pero a condición de que los propietarios se comprometan a una renovación para ganar en eficiencia.
Jeanbrun lo justificó porque en caso contrario desaparecerían del mercado 700.000 viviendas, lo que tensionaría todavía más la situación: "No podemos decir a los franceses que vamos a hacer la vivienda todavía más inaccesible", señaló.
Insistió en que "el objetivo es que esas viviendas se renueven" y para conseguirlo los propietarios deben tener unas perspectivas de ingresos ya que en caso contrario "probablemente no lo harán nunca".
En el proyecto de ley se estipula que la condición para mantener esas viviendas en alquiler es un presupuesto de renovación con un avance pagado. Los propietarios tendrán un plazo de tres años en las casas y cinco en los apartamentos para llevar a cabo esas renovaciones.