Irán niega los anuncios de Trump y Grossi sobre próximas inspecciones nucleares

Teherán, 24 jun (EFE).- Irán reiteró este miércoles que no prevé permitir inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en las instalaciones nucleares atacadas, a pesar de la insistencia del presidente estadounidense, Donald Trump, y de las recientes afirmaciones del director general del organismo, Rafael Grossi, de que las verificaciones comenzarán "pronto".

"En Suiza no se celebró ninguna reunión con Rafael Grossi, pese a la solicitud presentada por el director general del OIEA. Tampoco existe ningún plan para permitir el acceso a las instalaciones que fueron objeto de ataques ni al material nuclear", afirmó el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Garibabadi, en la red social X.

El diplomático, que participó en las negociaciones de alto nivel con EE.UU. celebradas el domingo en Suiza y posteriormente encabezó la delegación iraní en las conversaciones técnicas del lunes, aseguró que cualquier discusión sobre las inspecciones y otros asuntos relacionados con el programa nuclear solo se abordará en el marco de un acuerdo definitivo y una vez que la otra parte adopte medidas concretas para levantar todas las sanciones.

"No pueden avanzar con la política de crear hechos consumados mediante el ruido mediático", añadió Garibabadi en una aparente referencia a las declaraciones realizadas el martes por Trump y Grossi.

El presidente estadounidense aseguró ayer que Irán ha aceptado la presencia de inspectores del OIEA y afirmó estar "100 %" seguro de que las inspecciones se llevarán a cabo.

Trump advirtió además de que las negociaciones se romperían de inmediato si Irán rechazara esa supervisión.

Grossi, por su parte, afirmó que las inspecciones en Irán comenzarán "pronto" y subrayó que estas "deben tener lugar" con la cooperación del Gobierno iraní, aunque sin precisar una fecha.

Estas declaraciones llegaron horas después de que el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Ismail Bagaei, asegurara que no existen planes para que el organismo inspeccione las instalaciones nucleares de Fordó, Isfahán y Natanz, atacadas por EE.UU. e Israel durante la guerra de junio de 2025.

Tras aquel conflicto, Teherán limitó el acceso de los inspectores de la agencia nuclear de la ONU a los lugares atacados, al insistir en que no existe un protocolo para inspeccionar instalaciones nucleares dañadas. Además, se desconoce el paradero de unos 440 kilos de uranio enriquecido al 60 %, un nivel cercano al necesario para fabricar armamento nuclear.

Sin embargo, los inspectores sí han tenido acceso a la central nuclear de Bushehr, que genera electricidad bajo supervisión rusa, y al Reactor de Investigación de Teherán.

Irán y Estados Unidos firmaron la semana pasada un memorando de entendimiento para reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin a la guerra, y ahora mantienen negociaciones sobre el programa nuclear iraní.

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