"¡Una gran noticia para los asentamientos!: se han declarado 465 dúnam (46,5 hectáreas) como terrenos estatales a fin de ampliar el asentamiento de Givot HaRoeh", escribió en X Smotrich, quien también reside ilegalmente como colono en Cisjordania.
El titular de Finanzas, que ostenta un rol en el ministerio de Defensa israelí que le da responsabilidad sobre los asentamientos de Cisjordania, defendió la expansión de estas comunidades como una medida que "refuerza la seguridad" de los ciudadanos en territorio de Israel.
"Frente a los planes de la izquierda de desalojar asentamientos, seguimos construyendo, ampliando y promoviendo una soberanía de facto", añadió.
Givat HaRoeh es una comunidad israelí, situada entre los asentamientos de Givat Harel y Maale Levona, a unos 12 kilómetros al norte de la ciudad palestina de Ramala.
El terreno está también a apenas 2 kilómetros de las localidades palestinas de Sinjil y Turmus Aya, víctimas de ataques de colonos israelíes casi a diario.
Según informó a EFE la ONG israelí Peace Now, la declaración como terrenos estatales siguió el proceso utilizado habitualmente por las autoridades israelíes, que desde hace décadas expropian hectáreas de territorio palestino por distintos motivos.
En febrero de 2026 el Gobierno israelí aprobó además reanudar el registro de tierras de Cisjordania que llevaba paralizado desde 1967.
La medida, aplicable al área C de Cisjordania (desde los Acuerdos de Oslo, un 60 % del enclave palestino que quedó bajo control militar y administrativo israelí), permite a Israel reclamar como estatales tierras si la población local no puede demostrar a través de un arduo proceso burocrático que ostenta su propiedad.
El registro de tierras palestinas como estatales para Israel le permite (a diferencia de la declaración regular) a este país el control definitivo del terreno, donde aplicar su soberanía en materia de seguridad, expansión de asentamientos y adjudicación de terrenos, algo que como potencia ocupante según el derecho internacional no puede hacer.