La iniciativa, respaldada por gobiernos como la Comisión Europea, Reino Unido, Australia, Turquía y Etiopía, junto con más de 40 organizaciones internacionales, persigue elevar la participación de la electricidad en el consumo final de energía desde el 21 % actual hasta el 35 % en 2035.
La propuesta coincide con una meta impulsada recientemente por la futura presidencia de la COP31 y parte de la premisa de que sustituir progresivamente los combustibles fósiles por electricidad en el transporte, la calefacción, la refrigeración, la cocina o los procesos industriales constituye una de las vías más rápidas para reducir emisiones y reforzar la seguridad energética.
"Electrify Now" fue presentada en la Cumbre Global sobre Transición Energética y Electrificación, celebrada en Londres, donde representantes empresariales y expertos defendieron que la electrificación será uno de los pilares de la próxima fase de la transición energética mundial.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) sostiene que el mundo está entrando en una nueva "era de la electricidad". Desde 2019, la demanda eléctrica crece más rápido que la economía global, impulsada por la expansión de los vehículos eléctricos, las bombas de calor, la digitalización y nuevas actividades industriales.
Los impulsores de la campaña consideran que las principales barreras ya no son tecnológicas y, según el centro de estudios Ember, hasta tres cuartas partes de la demanda energética mundial podrían electrificarse ya con tecnologías disponibles comercialmente, por lo que el reto pasa ahora por acelerar su despliegue mediante inversiones, financiación y políticas públicas.
Entre las medidas propuestas figuran el refuerzo de las redes eléctricas, el desarrollo del almacenamiento energético, la expansión de las energías renovables y una mayor cooperación internacional para integrar la electrificación en las estrategias energéticas nacionales.
Los promotores sostienen además que la electrificación puede mejorar la eficiencia energética global y, según el Consejo para la Eficiencia Energética de Australia, las tecnologías eléctricas son, de media, tres veces más eficientes que las basadas en combustión, lo que permitiría reducir el consumo total de energía incluso en un contexto de creciente demanda de electricidad.
Con la COP31 en el horizonte, la electrificación gana así protagonismo como una de las herramientas clave para acelerar la descarbonización y disminuir la dependencia mundial de los combustibles fósiles. EFE.