Estas maniobras, que arrancaron el pasado lunes, incluyeron la movilización de tropas y blindados a posiciones defensivas en distintos puntos de la isla, con personal, terreno y equipamiento reales, según el Ministerio de Defensa Nacional (MND) de Taiwán.
El Ejército desplegó este jueves en la ciudad norteña de Taoyuan varios tanques M1A2T Abrams de fabricación estadounidense junto a otros vehículos, mientras efectivos del grupo de ingenieros levantaban una barricada defensiva de tres capas cerca del aeropuerto internacional de la localidad para frenar un eventual avance enemigo, indicó la agencia de noticias CNA.
El ministro taiwanés de Defensa, Wellington Koo, explicó este miércoles que las fuerzas isleñas necesitan verificar que pueden responder de forma inmediata al estallido de un conflicto bélico, ya que el tiempo de alerta ante un posible ataque chino "se está reduciendo".
"Ante la actual amenaza del enemigo y en una situación en la que el tiempo de alerta se está reduciendo, es preciso corroborar que la fuerza de defensa nacional sea capaz de responder de inmediato, de reaccionar por sí misma y de completar con seguridad la transición de paz a guerra", aseveró Koo.
Estos simulacros bélicos de cinco días coincidieron con el tránsito, el pasado martes, del portaaviones más nuevo y avanzado de China, el Fujian, por el estrecho de Taiwán, en lo que supuso el primer paso de un portaaviones del gigante asiático por esta vía estratégica desde el pasado abril.
Desde Pekín, el portavoz del Ministerio de Defensa de China Zhang Xiaogang acusó este jueves a las autoridades del Partido Democrático Progresista (PDP, gobernante) de Taiwán de "crear tensión deliberadamente" y "elevar la confrontación y el enfrentamiento entre ambas orillas" del estrecho, lo que "no goza del favor popular".
"Envalentonarse con maniobras militares no traerá una seguridad real. Sea quien sea, quien convierta la confrontación en algo habitual y anteponga sus intereses políticos egoístas al bienestar de la población acabará pagando el precio correspondiente", declaró Zhang, según la agencia oficial Xinhua.
El portavoz añadió que el Ejército Popular de Liberación (EPL, Ejército chino) mantiene en todo momento "un elevado estado de alerta" y "frustrará con determinación cualquier maniobra temeraria de 'independencia de Taiwán'".
Taiwán se gobierna de forma autónoma desde 1949 bajo el nombre de la República de China y cuenta con unas Fuerzas Armadas y un sistema político, económico y social diferente al de la República Popular China, y destaca como una de las democracias más avanzadas de Asia.
Sin embargo, Pekín considera a la isla es "parte inalienable" de su territorio y en los últimos años ha redoblado su campaña de presión contra ella para concretar la "reunificación nacional", clave en el objetivo a largo plazo del presidente chino, Xi Jinping, de lograr el "rejuvenecimiento" de la nación china.