"La producción de cocaína continuó creciendo en 2024, multiplicándose por más de cuatro en los últimos diez años hasta alcanzar una estimación de más de 4.000 toneladas (en forma pura), impulsada en gran medida por los aumentos en la productividad", señala la ONU en su Informe Mundial sobre Drogas difundido este viernes en Viena.
"Los grupos del crimen organizado continúan canalizando cantidades cada vez mayores de cocaína hacia mercados de destino establecidos y emergentes, en un esfuerzo por maximizar las ganancias y expandir la base de clientes", señala el documento.
El aumento de la producción de cocaína está relacionada con la ampliación de los cultivos, que en 2024 alcanzó las 385.000 hectáreas en América del Sur, y a los métodos más eficientes para convertir las superficies cultivadas en cocaína.
Sudamérica es el origen de esta droga y acapara el 64 % de las incautaciones mundiales, la proporción más alta registrada desde 1984. En 2024 se intervinieron más de 2.400 toneladas de cocaína en todo el mundo.
En Europa Occidental se ha detectado la tendencia de que los cargamentos de cocaína se están desviando desde grandes puertos muy vigilados como Amberes (Bélgica), Róterdam (Países Bajos) y Hamburgo (Alemania) hacia otros de menor tamaño en Francia, Portugal y España.
Además, los narcotraficantes han ajustado sus tácticas y, en lugar de grandes envíos concentrados, optan cada vez más por fragmentar la mercancía en alijos más pequeños, de hasta 150 kilos, que ocultan en estructuras del propio contenedor, como techos, suelos o compartimentos tras los paneles.
"El número de detecciones basadas en contenedores de cocaína con destino a Bélgica continuó aumentando, pero el tamaño promedio disminuyó un 39 %, lo que refleja una preferencia por envíos más pequeños y de menor riesgo dentro de estructuras de contenedores refrigerados", señala el documento.
Según los expertos de la ONU, la disponibilidad de cocaína aumentó en los mercados, lo que llevó a que los precios disminuyeran durante 2024 en varios países en las rutas de tránsito hacia Europa y Norteamérica.
América del Sur ya no es solo el origen de la producción sino también un importante mercado, al albergar a cerca de una quinta parte de los usuarios mundiales.
En 2024, se estima que 25 millones de personas consumieron cocaína en todo el mundo, lo que representa un aumento del 38 % en comparación con la década anterior.
A escala global, el 70 % de esta droga destinada a América, Europa Occidental y Australia, y los expertos de la ONU consideran que Asia, el continente más poblado, tiene un gran potencial para elevar la demanda de cocaína.
Para dar salida a la enorme producción, los cárteles emplean métodos cada vez más sofisticados, entre ellos los 'narcosubmarinos', unos sumergibles que hasta hace poco se empleaban sólo para rutas por el Caribe o en el Pacífico, cerca de la costa americana.
Los narcosubmarinos, construidos en fibra de vidrio o madera para eludir los radares, ya son una herramienta habitual del narcotráfico en la ruta transatlántica hacia Europa, con capacidad para transportar hasta 10 toneladas de cocaína.
Entre 2023 y 2025, se documentaron al menos seis casos de semisumergibles llegando a las costas ibéricas, incluyendo una histórica incautación de 6,5 toneladas de cocaína a unas 500 millas náuticas al sur de las islas Azores.