Según el canal de Telegram de la Presidencia bielorrusa, Lukashenko visitará al menos tres países, donde se reunirá con sus homólogos para abordar “proyectos de gran envergadura” en distintos sectores.
Lukashenko llegó a Rusia el viernes para reunirse con Putin después de una escalada de tensiones con Ucrania, que teme la entrada de Minsk en la guerra, algo negado por la parte bielorrusa.
Ambos mandatarios celebraron dos reuniones en la residencia de Putin en el Valdái sin que los detalles de las conversaciones trascendieran en la prensa.
La visita de Lukashenko a Rusia se produjo horas después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtiera de los presuntos planes de Moscú y Minsk para que Bielorrusia se implique de forma más activa en la guerra.
Según el mandatario ucraniano, documentos obtenidos por la inteligencia exterior de Kiev muestran que las autoridades bielorrusas están terminando de construir carreteras, un depósito de combustible y otro de munición junto a la frontera.
A la vez, Zelenski dijo que los repetidores instalados en zonas de Bielorrusia fronterizas con Ucrania que presuntamente ayudaban a los operadores de drones rusos a dirigir los ataques contra el norte de Ucrania, habían dejado de funcionar el 22 de junio.
Lukashenko aseguró esta semana que se había reunido en Minsk con representantes de Zelenski y les repitió que Bielorrusia no quiere escalar el conflicto.
Mientras, Moscú acusa a Kiev de intentar implicar a Bielorrusia en acciones bélicas directas en Ucrania y asegura que apoyará a Minsk en concordancia con los acuerdos de seguridad bilaterales firmados por ambos países.