Este encuentro refleja "el compromiso mutuo de potenciar la relación bilateral" en un contexto donde "las alianzas sólidas y mutuamente beneficiosas son más importantes que nunca" debido a la fragmentación geopolítica y los riesgos económicos globales, se lee en un comunicado conjunto.
Ambas delegaciones señalaron que sus lazos deben continuar guiándose por valores como el "respeto al Estado de derecho, los derechos fundamentales, la democracia y la libertad de prensa" con el fin de mantener la confianza económica y fortalecer el entorno empresarial.
Durante la sesión, Turquía informó oficialmente de la presentación de su carta de intención al Consejo Europeo de Pagos para unirse a la SEPA, una posible participación que "permitiría pagos transfronterizos más rápidos, seguros y rentables".
Asimismo, las partes analizaron las medidas adoptadas por el Gobierno turco para garantizar la estabilidad de precios y la productividad, al tiempo que evaluaron las políticas de competitividad de la UE con el objetivo común de promover un crecimiento sostenible e inclusivo.
El encuentro contó con la participación de varias instituciones financieras internacionales, ante las cuales las delegaciones acogieron con satisfacción la reincorporación del Banco Europeo de Inversiones a proyectos de energía limpia y eficiencia energética en Turquía.
En este sentido, destacaron el papel del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, que alcanzó una inversión récord de 2.700 millones de euros en 2025, y reconocieron la importancia del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa para apoyar la resiliencia mediante inversiones en infraestructura social.
La jornada incluyó un diálogo entre representantes de la comunidad empresarial para buscar nuevas áreas de colaboración, tras lo cual ambas delegaciones se comprometieron a mantener contactos abiertos y acordaron reunirse el próximo año en Bruselas.