La ONU alerta del riesgo de una nueva ola de atrocidades en la ciudad sudanesa de Al Obeid

Ginebra, 3 jul (EFE).- El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, dijo hoy que la ciudad sudanesa de Al Obeid, capital del estado de Kordofán del Norte, puede convertirse en el centro de una nueva catástrofe humanitaria tras 18 meses de asedio y denunció el aumento de ataques con drones contra mercados, escuelas e infraestructuras de agua, entre otros.

El temor internacional de que en Al Obeid se repitan atrocidades similares a las que ocurrieron el año pasado en Al Fasher (Darfur) llevaron a que el Consejo de Derechos Humanos celebre este viernes en Ginebra una reunión de urgencia dedicada al conflicto armado en Sudán.

La ONU estima que en apenas tres días al menos 6.000 personas murieron en el campamento de desplazados Zamzam y en Al Fasher tras la toma de la ciudad por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y sus milicias aliadas, hechos que calificó de crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Según la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, entre el 6 y el 28 de junio se documentaron quince ataques con drones sobre Al Obeid y sus alrededores, en los que murieron al menos 45 civiles y otros 41 resultaron heridos, aunque la organización considera que la cifra real de víctimas podría ser mayor.

Esos ataques se han producido en el marco de los combates entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las milicias rebeldes de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) por el control de las zonas que rodean la ciudad, que tiene una ubicación estratégica en la vía que conecta Jartum, la región de Darfur y el sur del país.

El organismo ha documentado ejecuciones sumarias, secuestros, torturas, violencia sexual y saqueos contra personas desplazadas en las rutas de huida de Kordofán, así como detenciones arbitrarias de quienes permanecen en Al Obeid, especialmente de personas que escaparon de zonas controladas por las RSF y son acusadas de colaborar con este grupo.

Türk también alertó en el Consejo de Derechos Humanos de que la escasez de agua potable está alcanzando niveles críticos coincidiendo con el inicio de la temporada de lluvias, lo que aumenta el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera.

El conflicto en Sudán estalló en abril de 2023 por la lucha de poder entre el jefe del Ejército, Abdel Fattah al Burhan, y el líder de las RSF, Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como "Hemedti", y desde entonces, la guerra ha provocado una de las mayores crisis humanitarias del mundo, con millones de desplazados y decenas de miles de muertos, según Naciones Unidas.

El alto comisionado pidió al Consejo de Seguridad de la ONU que asuma su responsabilidad para prevenir nuevas atrocidades, reclamó el cese de los ataques contra civiles e infraestructuras esenciales y el fin del suministro de armas a las partes enfrentadas.

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