Los ataques fueron confirmados por las Fuerzas Armadas Malienses (FAMA) en un breve comunicado en el que señalaron que las acciones tuvieron como objetivo las localidades de Aguelhoc, Anefis y Gao (en el norte del país), Sevaré (centro) y Kenieroba, situada a unos 60 kilómetros al suroeste de Bamako; al tiempo que señalaron que "la situación está siendo monitoreada".
Por su parte, 'Africa Corps' informó en su canal de Telegram de que los ataques fueron perpetrados a las 5.40 hora local por "grupos terroristas" y aseguró que sus efectivos, en coordinación con el Ejército maliense, "están llevando a cabo con éxito operaciones de combate para repeler el asalto contra estas ciudades".
Las autoridades malienses no facilitaron un balance de víctimas ni de daños, mientras la situación permanece confusa.
Paralelamente, circularon en las últimas horas en redes sociales vídeos, cuya autenticidad no ha podido ser verificada, en los que se afirma que los rebeldes del Frente de Liberación del Azawad (FLA, que reclama la independencia del norte de Mali) obtuvieron avances en la localidad de Anefis.
Asimismo, se registraron fuertes explosiones y disparos en Gao, la mayor ciudad del norte de Mali.
Además, la cárcel de Kenieroba fue atacada y varios vehículos fueron incendiados en una acción atribuida a presuntos miembros del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, por sus siglas en árabe, la rama de Al Qaeda en el Sahel).
Estos ataques se producen tras la oleada de ataques coordinados por FLA y JNIM lanzada el pasado 25 de abril contra la capital y varias localidades del país y en la que fue asesinado el ministro de Defensa Sadio Camara.
Gobernado desde 2020 por una junta militar que llegó al poder mediante un golpe de Estado, Mali afronta desde hace más de una década una grave crisis de seguridad marcada por la actividad de grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico, así como por la insurgencia de movimientos separatistas en el norte del país.