Con motivo del Día del Maestro, que se conmemoró este lunes en Perú, la asociación señaló en un comunicado que en las zonas rurales "al menos el 70 % del área techada presenta un riesgo muy alto de colapso, por lo que las edificaciones deben ser demolidas y reemplazadas por infraestructura nueva".
Precisó que la región con mayor proporción de locales en necesidad de sustitución total es la norteña de Cajamarca, donde esa cifra alcanza al 63,6 %, seguida por la sureña de Puno, con un 59,6 %.
La situación es diferente en la amazónica de Madre de Dios, donde el problema afecta al 15,3 % de las escuelas rurales, y en la norteña de Tumbes, fronteriza con Ecuador, donde llega al 20,5 %.
"La infraestructura tiene un impacto directo en el día a día de las clases. Un maestro no puede concentrarse únicamente en el dictado de material, ni mantener motivados a sus alumnos si el aula no cuenta con las condiciones básicas de comodidad y seguridad para trabajar", remarcó al respecto Franco Saito, economista de Redes.
En cuanto a acceso a servicios básicos, la asociación indicó que las diferencias a nivel nacional "también son marcadas", ya que Lima y Callao registran cerca de un 90 % de locales educativos con agua, alcantarillado y electricidad conectados a la red pública, mientras que en las amazónicas Loreto y Ucayali ese acceso llega apenas al 6 % y al 8,6 %, respectivamente.
Redes remarcó que, en conjunto, 18 de las 25 regiones del país "no logran proveer el paquete de servicios completos a la mitad de sus instituciones educativas".
La organización también informó que en Perú hay 570.408 personas que se dedican a la enseñanza básica pública y privada, de las cuales 552.948 enseñan en el sistema básico regular de inicial, primaria y secundaria.
Otras 12.804 enseñan en el sistema alternativo, dirigido a personas de 14 años a más, que no pudieron acceder o completar la educación formal, mientras que 4.656 trabajan en el sistema básico especial, que atiende a niños y adolescentes con discapacidad leve o moderada.
Saito remarcó que "la evidencia internacional es contundente", ya que un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) reveló que "contar con maestros mejor capacitados y más productivos permite aumentar las notas de los estudiantes en un 5,1 % y elevar en un 9,3 % sus años de escolaridad".
"Invertir en el docente es, por lo tanto, una vía eficiente para asegurar el desarrollo del alumno", concluyó.