Durante una visita a Ille-sur-Têt, en el macizo de Aspres, Nuñez explicó que el fuego "sigue propagándose" y advirtió de que, aunque está "estabilizado en varios lugares", "no está contenido".
Precisó que el incendio mantiene movilizados a unos 800 bomberos y que las condiciones meteorológicas continúan dificultando las labores de extinción, ya que este lunes se registraron temperaturas de hasta 40 grados en la zona y las previsiones apuntan a que seguirán incrementándose esta semana.
Para contribuir a las labores de extinción de las llamas, a partir de este martes se incorporarán ocho aviones Air Tractor adicionales, seis de ellos desplegados a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil (RescEU), procedentes de España, Chipre y Suecia, para reforzar el dispositivo francés, señaló el ministro.
Actualmente, precisó Nuñez, participan en la extinción del fuego siete aviones anfibios Canadair, dos aviones Dash 8 y cuatro helicópteros bombarderos de agua, además de unos 800 bomberos y 200 vehículos terrestres.
El incendio, declarado el sábado por la noche cerca de la localidad de Trévillach, ha obligado a evacuar a unas 10.000 personas de más de una veintena de municipios del macizo de Aspres.
Según Nuñez, "todavía no se dan las condiciones para que los residentes puedan regresar a sus hogares".
El balance provisional se mantiene en 11 heridos leves, de ellos siete bomberos y cuatro civiles, mientras que medio centenar de edificios han resultado afectados, aunque no todos han quedado destruidos por las llamas.
El fuego ha causado importantes daños en los municipios de Ille-sur-Têt, Rodès y Vinça, cuya evacuación fue ordenada en la tarde de este lunes, y también afectó al desarrollo de la etapa del Tour de Francia que concluía en la zona.
Las autoridades mantienen el riesgo de incendio en un nivel muy elevado debido a las altas temperaturas y al episodio de viento seco que afecta a los Pirineos Orientales y que, según las previsiones, persistirá durante toda la semana.
Nuñez recordó además que Francia registra actualmente una veintena de incendios activos y pidió a la población extremar las precauciones, evitando arrojar colillas o encender barbacoas en zonas de riesgo.
Sesenta y uno del centenar de departamentos franceses estarán este martes en vigilancia naranja (la segunda más elevada) por riesgo de canícula, con temperaturas previstas entre 35 y 38 grados, que en algunas zonas podrán alcanzar incluso los 41, según anunció este lunes Météo-France.
Este lunes eran dieciséis los departamentos que estaban en alerta naranja, principalmente en el sur y el oeste del país.