La destrucción de los hábitats y ecosistemas entre las causas de la zoonosis

Redacción Medioambiente, 6 jul (EFE).- Al menos "seis de cada diez enfermedades infecciosas" que padecen los seres humanos tienen su origen en los animales, lo que se conoce como zoonosis, cuyo Día Mundial se celebra este lunes y que entre sus causas está la destrucción de los hábitats y ecosistemas donde viven muchos de esos seres vivos.

Algunas de las enfermedades más conocidas y recientes de zoonosis en los seres humanos son el SARS Covid, el ébola, la tuberculosis, la rabia, la gripe aviar, la brucelosis, la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) -más conocida como enfermedad de las vacas locas-, la viruela símica, la fiebre del Nilo o el anisakis (por el consumo de pescado).

Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaron de que "alrededor del 60 % de las enfermedades infecciosas nuevas que se registran en el mundo proceden de animales, tanto silvestres como domésticos" y terrestres o acuáticos.

Cada año se conocen "cinco nuevas enfermedades de las que aproximadamente tres son de origen animal", según la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias.

Ante este panorama, desde la OMS, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) se promueve el concepto de 'Una sola salud' ("One Health"), con un "enfoque integral y unificador destinado a equilibrar y optimizar la salud de las personas, los animales y los ecosistemas".

Esta iniciativa subraya que la salud humana y la animal son "interdependientes", por lo que subrayan la importancia de abordar "la prevención y el control de forma conjunta".

Apuntan que las actividades humanas y otros factores que afectan a los ecosistemas "han creado nuevas condiciones que favorecen la aparición y propagación de enfermedades".

Además, señalan al comercio de animales, la agricultura, la ganadería, la urbanización, la minería, el cambio climático, la fragmentación de los hábitats y la invasión de zonas silvestres, donde viven muchas especies, como "factores que agravan la trasmisión de enfermedades".

 Desde la Asociación Española de Bioempresas (AseBio) señalan en un comunicado que "el cambio climático, la movilidad global de personas y mercancías, y la convivencia cada vez más estrecha entre fauna silvestre, animales domésticos y humanos, facilita que patógenos -antes limitados a determinados espacios- encuentren nuevas vías de transmisión y pueden dar el salto de animales a humanos".

AseBio destacó que "la innovación biotecnológica resulta clave para anticiparse a estos riesgos" y subrayan que la estrategia 'Una sola salud' "también impacta en la alimentación".

Sostienen que la preparación frente a "futuras amenazas requiere reforzar la cooperación entre las diferentes administraciones, la comunidad científica y la industria"; por ello, piden promover "el intercambio de datos, así como invertir en investigación y desarrollo I+D orientada a la prevención y a la detección de riesgos emergentes".

Apuntan como "clave reforzar la vigilancia integrada de animales, humanos y medioambiente".

Desde el Ministerio de Sanidad español alertan de que "es poco práctico" aislar la salud humana de otras áreas como la seguridad alimentaria, las zoonosis, la microbiología, la resistencia a los antimicrobianos, la virología, la ecología, entre otros aspectos.

Apuntan que la estrategia 'Una sola salud' surge de la idea de dejar atrás el tratamiento y la consideración independiente de determinados factores, como los que se abordan en el Plan Estratégico de Salud y Medioambiente (Pesma).

Destacan la visión de conjunto de ejes transversales e inspiradores del Pesma, que promueve la colaboración de expertos en diferentes sectores como la salud pública, animal, vegetal y ambiental con el objetivo de "impulsar respuestas multisectoriales".

Lo
más leído
del día