El desprendimiento se produjo aproximadamente a las 06:56 hora local (22:56 GMT del lunes) y dejó sepultadas a 33 personas, de las cuales hasta ahora diecisiete han sido rescatadas con éxito.
Tras el desastre, los departamentos locales de gestión de emergencias, bomberos y seguridad pública organizaron equipos de rescate para llevar a cabo rápidamente las labores de socorro, que continúan en marcha.