La policía brasileña realizó hoy una operación para buscar armas en la residencia donde el expresidente Jair Bolsonaro (71) cumple prisión domiciliaria, por orden de un juez de la corte suprema, sin encontrar nada.
El exmandatario cumple una condena de 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado, tras perder las presidenciales de 2022 ante Luiz Inácio Lula da Silva. Purga la pena en su casa en Brasilia desde marzo por motivos de salud, un beneficio de carácter “humanitario” que el juez Alexandre de Moraes le renovó la semana pasada.
De Moraes condicionó la permanencia en casa de Bolsonaro a la entrega de todas las armas registradas a su nombre (una decena, entre pistolas, rifles y una escopeta), luego de que una de ellas fuera hallada en poder de uno de sus escoltas.
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“Discrepancias”
La defensa del exmandatario entregó la mayoría del arsenal, pero informó que una escopeta adquirida por Bolsonaro nunca llegó a sus manos.
El magistrado calificó esa explicación de “inconsistente” con los registros existentes y señaló que no estaba respaldada por documentación que la probara, según el documento que ordena la requisa.
El juez detectó además una “discrepancia” general entre el número de armas registradas y las efectivamente entregadas a las autoridades.
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“No encontraron nada”, dijo el abogado João Henrique Nascimento de Freitas, al relatar que la policía llegó a la residencia poco antes de las 07:00 locales en busca de armas, municiones, accesorios y documentos.
La requisa, que incluyó el cuarto de la hija menor del expresidente, duró cerca de una hora, detalló el abogado. “No había motivos para la busca, considerando que ya habíamos informado el paradero de absolutamente todas las armas del presidente”, dijo Freitas.
La policía confirmó que la requisa no halló armas, según un documento entregado a la corte al que tuvo acceso la AFP .