El dato, no obstante, queda por debajo de los pronósticos más extendidos entre los analistas, que apuntaban a una tasa de en torno al 1,1 %.
La ONE también hizo público el índice de precios a la producción (IPP), que mide los precios industriales y que aumentó un 4,1 % interanual en junio, lo cual supone, por tercer mes consecutivo, la marca más alta desde julio de 2022 tras casi tres años y medio anclado en la deflación.
En la comparación intermensual, el IPC pasa de un descenso del 0,1 % en mayo a una caída del 0,3 % en el sexto mes del año.
La institución atribuyó esta evolución principalmente a "fluctuaciones en los precios de mercados internacionales", que abarataron el coste nacional de las joyas de oro y de la gasolina en un 8,7 % y un 4,9 %, respectivamente, ampliando su caída en 5,9 y 4,6 puntos porcentuales frente al mes anterior.
El estadístico de la ONE Dong Lijuan también señaló que los precios de los alimentos bajaron un 0,4 %, el mismo descenso que en mayo, propiciado por la abundancia de frutas y verduras de temporada, aunque el precio de los huevos subió un 7 % intermensual por la escasez de gallinas ponedoras y las altas temperaturas.
En términos interanuales, el experto atribuyó la desaceleración del IPC a la moderación en el ritmo de subida de los precios de las joyas de oro y de la gasolina, que fue del 28,1 % y del 17 % respectivamente frente al junio del año pasado.
Los precios de los servicios subieron un 0,8 %, el mismo ritmo que en mayo, mientras que los de los alimentos cayeron un 1,6 %. Dentro de esta categoría destacó el precio del cerdo que bajó un 15,9 %, 0,2 puntos porcentuales menos que el mes anterior, y el de los huevos, que subió un 20 %.
La ONE también hizo público el índice de precios a la producción (IPP), que mide los precios industriales y que aumentó un 4,1 % interanual en junio.
En términos intermensuales, tras subir un 0,5 % en mayo, los precios industriales disminuyeron un 0,3 % en junio.
Dong explicó el comportamiento del IPP este mes por factores como la caída de los precios internacionales del crudo, que abarató un 16 % el coste de extracción de petróleo en términos mensuales, o la llegada del verano, que disparó la demanda de carbón y elevó su precio de extracción y lavado un 5,6 % intermensual.
Igualmente, la aceleración de la modernización industrial impulsó la demanda y elevó los precios de fabricación de equipos de realidad virtual en un 8,4 % o de dispositivos inteligentes vestibles en un 3,4 %.
En términos interanuales, los principales repuntes de costes provinieron de las industrias de extracción y lavado de carbón (+20,6 %) y de las dedicadas a metales no ferrosos, tanto minería y procesado (+25,5 %) como fundido y laminado (+23,4 %).