Tras la reciente publicación de su exitoso álbum 'Brigado', el festival de la capital vizcaína ha sido la segunda de las cuatro paradas de este verano en la gira de presentación de un trabajo que condensa una esencia que va más allá de la música urbana.
El show ha arrancado a falta de diez minutos para las dos de la madrugada, media hora después de lo previsto, ante la expectación de miles de personas que silbaban, impacientes a casi 25 grados, la entrada de El Chino, como también se conoce al compositor andaluz.
A ritmo de 'Dile' ha hecho el 'chef' Dellafuente su aparición en un escenario a rebosar, ocupado por una más de una treintena de personas entre músicos, cantantes e invitados a una mesa en constante movimiento.
Dellafuente ha dedicado a su público el primer brindis de unaa velada que se ha alargado poco más de una hora. "Cuando me he subido pensaba que habría 300 personas. Muchas gracias, familia, por el cariño", se ha sincerado.
En el primer acto han sonado 'Romero Santo', 'Guerrera' -que canta con C. Tangana- y 'Agradecido', que ha servido de bendición hacia los alimentos que iban llenando la mesa, a la que ha permanecido sentado, durante los primeros (frutas y quesos) y segundos (carnes y mariscos), mientras encadenaba '13/18', 'Ayer' o 'Cuéntamelo', para acabar en alto con 'Romea y Julieto'.
La juerga ha llegado después con un popurrí que la banda, formada por intérpretes cubanos y que incluía un cuarteto de cuerda, ha protagonizado de manera exclusiva.
El Chino ha regresado a la hora del baile, y el público ha hecho lo propio al ritmo de 'Otra noche en Granada', 'Bailaora', 'Caravaggio' y 'Manos rotas', tema este último que popularizó a dúo con Morad.
El té lo ha servido con '13 preguntas' y 'K alegría', canción con la que ha puesto a todo el escenario a bailar antes de dar paso al momento más íntimo del espectáculo, en el que ha interpretado 'Veneno' y 'Consentía'.
El fin de la velada ha llegado con los postres, momento para el que Dellafuente ha reservado 'Mi modo de vida', la única colaboración de su último disco, que hace con él mismo bajo el alias de '3NOC' -Pablo Enoc Bayo Ruiz es su nombre real- y con 'Muchas caricias-Fin de fiestas'.
La banda británica de punk IDLES ha precedido a Dellafuente en el escenario Nagusia con un directo enérgico, reivindicativo y muy ruidoso. Sin bajar el ritmo en ningún momento y sin dejar de sudar, los de Bristol han ido encadenando un tema tras otro a lo largo de un concierto explosivo que ha hecho elevar aún más si cabe la temperatura.
Más tarde, la cantante y compositora británica Lily Allen ha debutado en el Bilbao BBK Live para presentar 'West End Girl', su primer álbum desde 2017, que ella misma califica como "autoficción".
Con una puesta en escena muy cuidada y a modo de representación teatral, la artista ha ofrecido un catártico repaso en clave musical a la degradación de su matrimonio con el actor estadounidense David Harbour.
Tras Dellafuente, a modo de colofón y para los que aún seguían con ganas de fiesta, la DJ y productora musical belga Charlotte de Witte, reconocida en la industria con la reina del tecno, ha puesto al público a bailar con su 'The Techno Code' y otros de sus éxitos y remezclas, como 'O Movimento', 'Amor' o la aclamada 'Overdrive'.
La banda murciana Arde Bogotá, anunciada en el cartel bajo el seudónimo de 'Bigger Splash', el nombre del segundo adelanto de su tercer trabajo, ha regresado al Bilbao BBK Live para ofrecer el concierto de arranque de jornada más multitudinario de esta vigésima edición.
Los de Cartagena han repasado su repertorio ante un público entregado de la primera a la última canción, desde una abarrotada campa situada frente al escenario principal, donde no cabía un alma, pese a los 35 grados que los bomberos han tratado de soliviantar a manguerazos.
Durante su actuación en Kobetamendi, los murcianos han anunciado la fecha de lanzamiento del que será su tercer álbum de estudio, 'Manufacturas del club de la gente sola', que verá la luz el próximo 2 de octubre.