La nueva ola de calor coincide con el primer gran fin de semana de salida de vacaciones, lo que llevó a Bison Futé, el organismo francés de información sobre el tráfico, a alertar de importantes retenciones en las principales carreteras del país, clasificadas de color negro (extremadamente congestionadas) en las regiones Oeste, Norte, Centro-Este y el valle del Ródano y en rojo (muy difícil) en el resto.
Hoy se llegaron a registrar atascos en casi mil kilómetros de la red nacional.
El Gobierno ha activado el plan de emergencia Orsec para episodios de calor extremo en los departamentos en alerta roja, que contempla la apertura de centros climatizados y espacios de refresco destinados especialmente a personas mayores, aisladas o sin hogar.
La canícula obligó a recortar en 30 kilómetros la novena etapa del Tour de Francia, prevista este domingo entre Malemort y Ussel, en el departamento de Corrèze (centro), para garantizar la seguridad de los ciclistas ante las condiciones meteorológicas. Es la primera vez que la 'Grande Boucle' modifica una etapa por este motivo.
El episodio extremo también ha obligado a adelantar las horas de cierre en monumentos y museos de París, como la torre Eiffel y los Museos del Louvre y Orsay.
También a cancelar celebraciones del 14 de julio, la Fiesta Nacional francesa.
En París se han suspendido los tradicionales bailes organizados por los bomberos en los parques de las estaciones y varios eventos deportivos al aire libre, mientras que numerosas ciudades han renunciado a los habituales fuegos artificiales por el elevado riesgo de incendio.
Y es que las altas temperaturas, unidas a la sequía, han elevado al máximo el riesgo de incendios forestales. Météo-France habla de una situación "excepcional" en todo el país, ya que desde comienzos de año han ardido más de 25.000 hectáreas, casi el doble que en el mismo periodo de 2025.
Las autoridades han detenido desde el inicio del verano a 32 sospechosos de provocar incendios forestales, según informó hoy el ministro del Interior, Laurent Nuñez; mientras el presidente, Emmanuel Macron, recordó que nueve de cada diez fuegos tienen origen humano y llamó a la responsabilidad ciudadana en un momento en el que el país afronta un riesgo extremo por la ola de calor y la sequía.
En los últimos días se han registrado importantes incendios en los Pirineos Orientales y en los departamentos de Indre y Drôme.
Pese a todo, unas 1.500 personas participaron este sábado en una 'rave' ilegal en las Forges de Lanouée (Morbihan), departamento del noroeste en alerta roja por calor y con alto riesgo de incendios.
Las autoridades desplegaron un dispositivo para impedir la llegada de nuevos asistentes y el prefecto denunció la "irresponsabilidad" de los organizadores por los riesgos para participantes, servicios de emergencia y medioambiente.
Las consecuencias de la ola de calor también se reflejan en el aumento de los ahogamientos. Desde el 19 de junio han fallecido 131 personas, una cifra que supone un incremento cercano al 20 % respecto al año pasado y que afecta especialmente a menores de 18 años y mayores de 60.